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Héctor de Miguel y Elena Reinés: La violencia ultraderechista silencia a comunicadores de izquierda
El cómico y director de ‘Hora Veintipico’, Héctor de Miguel, y la comunicadora Elena Reinés, fundadora de Woke Up News, han anunciado una retirada temporal tras recibir amenazas y sufrir acoso personal por parte de agitadores de ultraderecha.
El detonante: un ‘sketch’ sobre el accidente de Adamuz
La ofensiva contra Héctor de Miguel se originó tras un ‘sketch’ que satirizaba la cobertura de un programa de Mediaset sobre el accidente de tren de Adamuz. Esta parodia desató la furia de figuras de la ultraderecha como Alberto Gonzalo de Juan, alias ‘Pugilato’, un conocido neonazi con antecedentes penales, y un militante de la organización Núcleo Nacional, quienes realizaron llamamientos explícitos a la violencia contra el cómico a través de redes sociales y emisiones en directo.
“Un aplauso a este sujeto me parece poco, (…) se merece un par de aplausos muy fuertes”, declaró el militante de Núcleo Nacional, mientras que Pugilato respondía: “Muchos aplausos. Y sonoros, en Dolby Surround (…) Es que es para aplaudirle hasta que te duelan las manos”. Estas declaraciones, disfrazadas con eufemismos para evitar consecuencias penales, incitaron a la agresión física contra De Miguel.
Amenazas y cancelación de espectáculos
Ante la escalada de amenazas, Héctor de Miguel anunció su retirada temporal: “Ha llegado el momento de parar. El cuerpo me lo pedía y la mente disimulaba, pero lo acontecido en las últimas horas precipita una decisión que llevaba tiempo barruntando. Ni tengo madera de héroe ni me apetece ser un mártir”.
Esta decisión implicó la cancelación de su gira teatral, incluyendo un espectáculo en Móstoles que había agotado las entradas. Según su entorno, De Miguel consideró que la seguridad de su equipo y la suya propia no estaban garantizadas, ante el riesgo real de agresiones físicas comunicadas a través de redes sociales y canales de Telegram.
Elena Reinés: acoso en redes y en la calle
Elena Reinés también ha sido víctima de acoso y amenazas tras publicar un vídeo desmintiendo bulos sobre el accidente de Adamuz. “Me llegaron miles de mensajes desde el principio y yo los borraba y ya está (…) Pero luego esos mensajes se tornaron más violentos”, explica Reinés, quien recibió amenazas de muerte y agresiones físicas.
El acoso trascendió las redes sociales, afectando su vida diaria. “El otro día se me acercó un chico en el metro a darme la enhorabuena y yo tuve miedo porque pensé que era uno de los que me amenazan. Es que hacer de ese nivel de violencia mi rutina diaria me resulta imposible, me cuesta hasta levantarme de la cama”, confiesa Reinés, quien también decidió no participar en un evento de cómicos en Madrid debido a las amenazas recibidas.
La impunidad en redes sociales
Marcelino Madrigal, especialista en redes sociales, analizó miles de mensajes dirigidos a Héctor de Miguel, concluyendo que existe una narrativa común de ataque y un efecto de señalamiento continuado. Madrigal señala que la impunidad en redes sociales, especialmente desde la compra de Twitter por Elon Musk, ha permitido el regreso de perfiles de ultraderecha que antes tenían comportamientos restringidos.
Reacciones y denuncias
La Cadena SER, donde se emite el programa de Héctor de Miguel, ha expresado su preocupación por las amenazas y su apoyo al cómico. Sin embargo, desde el Ministerio del Interior aseguran no tener constancia de denuncias por parte de De Miguel, a pesar de la gravedad de las amenazas.
Otros comunicadores y personajes públicos de izquierda también han denunciado situaciones de acoso personal. Sarah Santaolalla, analista en programas de televisión, fue perseguida por el agitador ultra Vito Quiles y otros individuos hasta su domicilio, lo que la llevó a presentar una denuncia policial. El periodista Antonio Maestre, especializado en investigaciones sobre la ultraderecha, también ha recibido amenazas neonazis y ha dejado de acudir a algunos actos públicos por seguridad.
Wyoming: “Ahora van a por los ciudadanos”
El Gran Wyoming, compañero y amigo de Héctor de Miguel, lamenta el silencio de las autoridades ante las amenazas y el amparo que se ha dado a los acosadores. “Es un hecho totalmente insólito que se haya permitido acosar durante meses al vicepresidente y a una ministra de este país en la puerta de su casa y luego que no pase nada tampoco con el acoso a las sedes del partido que está en el Gobierno (…) Así que, como esa trinchera ya está ganada, van a por la siguiente, que somos los ciudadanos”, denuncia Wyoming, quien también ha sufrido acoso en la calle y en redes sociales.
Wyoming concluye que la falta de protección a las víctimas y la permisividad con los acosadores han llevado a una situación en la que los ciudadanos que expresan opiniones disidentes son blanco de la violencia ultraderechista.













