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Nuevas estructuras emergen en la playa de Rota tras fuertes temporales
Las intensas lluvias y temporales recientes han provocado importantes cambios en el litoral andaluz, dejando al descubierto estructuras ocultas bajo la arena de la playa de Punta Candor, en Rota (Cádiz).
Descubrimiento inesperado tras la erosión costera
La erosión causada por los temporales ha removido toneladas de arena, revelando una serie de piletas rectangulares excavadas en arcilla. Su forma regular y alineación sugieren que no son formaciones naturales, sino construcciones realizadas por el ser humano.
Andrés Barba, divulgador que documentó el hallazgo, señaló que las cavidades se extienden varios metros y conservan marcas que parecen hechas con herramientas. Estas piletas se llenan de agua con la marea, quedando parcialmente sumergidas durante la pleamar.
Según Barba, hace aproximadamente 30 años esta zona estaba cubierta por una capa de sedimento arcilloso que protegía las estructuras de la erosión marina. Sin embargo, este manto natural se ha ido perdiendo con el tiempo.
Posible origen: la antigua almadraba de Punta Candor
El enclave donde se encuentran las piletas coincide con el lugar donde antiguamente operaba una almadraba de pescado, una instalación para la captura y procesamiento de especies migratorias como el atún. Un mapa de 1871 menciona la zona como “Playa de la Almadraba”, lo que sugiere su relevancia pesquera histórica.
Esta referencia histórica apoya la teoría de que el área albergó actividades relacionadas con el procesamiento de pescado, una práctica con larga tradición en la provincia de Cádiz, remontándose incluso a la época romana.
¿Factoría romana de salazones?
Las primeras interpretaciones apuntan a que las piletas podrían haber formado parte de una factoría de salazones romana, destinada a la conservación del pescado y a la elaboración de productos como el garum. Estas factorías, conocidas como *cetariae*, eran comunes en la costa gaditana y contaban con tanques rectangulares revestidos con argamasa impermeable, donde se maceraba el pescado en salmuera para su posterior exportación. Yacimientos como Baelo Claudia, en Tarifa, conservan ejemplos similares.
Amenaza para las estructuras
Por el momento, no se ha realizado ninguna intervención arqueológica en el lugar. Se espera que el hallazgo sea comunicado a la Junta de Andalucía para evaluar su interés patrimonial. Mientras tanto, las estructuras permanecen expuestas a la acción del mar y a la curiosidad de los visitantes.
La urgencia por catalogar y proteger estas estructuras aumenta con cada nuevo temporal, ya que la fuerza del agua podría alterar su estado o incluso destruir parte del conjunto. La naturaleza, que ha causado daños en numerosas playas andaluzas, también ha revelado un fragmento de la historia que permanecía oculta bajo la arena.













