HABLA EL IDIOMA DE RECURSOS HUMANOS PARA SER ESCUCHADO

HABLA EL IDIOMA DE RECURSOS HUMANOS PARA SER ESCUCHADO
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HABLA EL IDIOMA DE RECURSOS HUMANOS PARA SER ESCUCHADO

Muchos empleados se sienten frustrados tras interactuar con el departamento de Recursos Humanos (RR. HH.), percibiendo que sus preocupaciones no son tomadas en serio. Rafael Alonso, especialista en bienestar laboral, explica que esta sensación se debe a un problema de comunicación: no hablar el “idioma” de RR. HH.

Recursos Humanos se mueve por riesgos, no por emociones

Alonso destaca que, aunque la función de RR.

HH. se ha humanizado con el tiempo, su origen se centra en la gestión administrativa y legal. Por lo tanto, abordar los problemas desde una perspectiva puramente emocional suele ser ineficaz. “El sistema fue creado para gestionar la responsabilidad legal”, afirma.

Cambia tu enfoque y habla de riesgos

La clave, según el experto, reside en cambiar el enfoque y hablar en términos de riesgo.

En lugar de expresar emociones, es más efectivo señalar las posibles consecuencias negativas para la empresa. Esto implica adoptar una postura estratégica y utilizar un lenguaje que RR. HH. pueda interpretar como un indicador de peligro.

Ejemplos concretos para comunicarse eficazmente

Alonso ofrece ejemplos prácticos para ilustrar esta diferencia:

  • En lugar de decir “no me siento apoyado”, señala que se están “observando conductas de exclusión que van en contra de las políticas de la empresa”.
  • En vez de quejarse de que “están siendo desagradables conmigo”, expresa preocupación por la posible creación de un “entorno laboral hostil”.
  • En lugar de decir que te sientes incómodo en tu puesto, di que eso te está afectando a tu seguridad psicológica.

Alonso subraya que estos no son “palabras rimbombantes”, sino “indicadores de riesgo legal”.

El uso de esta terminología puede cambiar la respuesta de un posible “lo revisaremos” a una acción inmediata para proteger a la empresa legalmente.

Documenta todo el proceso

Para tener un mayor control de la situación, el experto aconseja documentar cada etapa: fechas, conversaciones, testigos y cualquier tipo de comunicación por escrito. Un simple correo electrónico de seguimiento, como “según nuestra conversación anterior, quería confirmar que…”, no es un acto conflictivo, sino una forma de protegerse.

Entiende la dinámica del poder en el trabajo

Rafael Alonso concluye con una reflexión sobre el poder en el trabajo: “No gana el que más ruido hace, gana el que entiende cómo funcionan el poder, el riesgo, la rendición de cuentas y la política dentro de la empresa”. Su consejo se centra en que los empleados aprendan a desenvolverse en el entorno laboral de forma estratégica y sin sufrir un desgaste personal.