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Análisis de Zarzalejos sobre la situación política de Pedro Sánchez
El periodista José Antonio Zarzalejos ha analizado la situación política del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a raíz de la reunión entre Cerdán, Antonio Hernando, Víctor de Aldama y Javier Pérez-Dorset.
La reunión clave y sus posibles consecuencias
Zarzalejos considera “inverosímil” que Sánchez no estuviera al tanto de dicho encuentro. Según el analista, si los implicados hubieran admitido haber informado al presidente, este se habría visto implicado en la instrucción judicial por cohecho y tráfico de influencias. El juez Arturo Zamarriego, a cargo de la investigación, “tendría al menos que tomarle declaración al presidente”, lo que complicaría la situación de Sánchez.
¿Deslealtad o protección?
Una hipótesis alternativa planteada por Zarzalejos es que “ninguno de los dos informase al presidente”. En este caso, se habría incurrido en una “grave deslealtad” que exigiría la destitución de Antonio Hernando como secretario de Estado.
Zarzalejos recuerda que, en el momento de la reunión, Hernando ya era un alto cargo en La Moncloa.
Por su posición, si Hernando no informó a Sánchez, “infringió la ley de gobierno de 2013”, que establece los principios de jerarquía, responsabilidad y lealtad. Zarzalejos añade que “esa reunión se produjo cuando se inició la investigación penal sobre Begoña Gómez” y advierte sobre el “falso testimonio”, ya que existen grabaciones.
El blindaje a Sánchez y el futuro político
Para Zarzalejos, la conclusión es que los implicados estarían “blindando a Sánchez”, siendo esta la “razón última y definitiva de la resistencia de Sánchez a convocar elecciones”. Su pronóstico es que el presidente agotará la legislatura y las convocará en “septiembre del 27”.
A pesar de las presiones de sus socios parlamentarios, el periodista cree que estos “no votarán jamás una moción de censura”. Señala que Sánchez “está en La Moncloa como en un bastión” y no lo cederá.
La estrategia de resistencia
Zarzalejos concluye que la consigna en el Ejecutivo es “resistir”.
La razón es que “para un juez, no es lo mismo llamar a un proceso penal al presidente del gobierno de España que a Pedro Sánchez”, una realidad que conocen tanto el presidente como sus colaboradores.













