ADIÓS AL VAPOR ADRIANO III: UN SÍMBOLO DE EL PUERTO SE DESVANECE

ADIÓS AL VAPOR ADRIANO III: UN SÍMBOLO DE EL PUERTO SE DESVANECE
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ADIÓS AL VAPOR ADRIANO III: UN SÍMBOLO DE EL PUERTO SE DESVANECE

Los restos del Vapor Adriano III, emblemática embarcación de El Puerto de Santa María, están siendo retirados tras quedar reducido a un amasijo de madera por las recientes lluvias y fuertes vientos. Operarios comenzaron las labores este lunes para despejar el paseo fluvial donde el vapor permanecía varado.

La Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC), a petición de la Junta de Andalucía, supervisa la intervención, buscando liberar el espacio público y, según fuentes municipales, preservar piezas de valor histórico para una posible restauración parcial.

Durante días, los vecinos observaron con tristeza el estado del Adriano III, convertido en una metáfora del abandono patrimonial. La silueta que durante décadas unió El Puerto y Cádiz se transformó en un símbolo de desidia institucional y nostalgia.

La APBC notificó a la Asociación de Amigos del Vaporcito, propietaria del buque, la obligación de retirar los restos a una nave cubierta, evitando riesgos.

Un adiós con pesar

El Ayuntamiento de El Puerto lamentó públicamente el estado del barco, calificándolo de “indigno” para una embarcación arraigada en el alma de la ciudad. El consistorio atribuyó el deterioro a la falta de mantenimiento y a un proyecto de recuperación inviable, agravado por las recientes condiciones meteorológicas.

El Vapor Adriano III fue el último de una saga iniciada a principios del siglo XX con el Adriano I, un símbolo del transporte marítimo entre Cádiz y El Puerto.

Esta línea unía ambas orillas, marcando la vida económica y sentimental de generaciones. Trabajadores, estudiantes, familias y turistas viajaban a bordo, convirtiendo al “Vaporcito del Puerto” en una atracción cultural reconocida en Andalucía.

En 2011, el Adriano III quedó fuera de servicio tras sufrir graves daños durante un temporal que lo hundió parcialmente. Desde entonces, promesas políticas de rescate quedaron en el olvido, mientras el barco se deterioraba a la intemperie.

La retirada de los restos marca el fin de una historia centenaria. Aquel símbolo de modernidad y orgullo se despide en silencio, bajo la mirada de quienes crecieron escuchando su silbato al partir hacia Cádiz.

La Asociación de Amigos del Vaporcito planea conservar partes del casco y elementos decorativos para un futuro memorial o exposición.

Aunque el paseo fluvial recuperará su aspecto original, la ausencia del Adriano III dejará un vacío emocional, pues el cariño hacia este barco trascendía su estructura física.

Con él se va una parte fundamental de la memoria marítima de El Puerto de Santa María, un fragmento de su historia convertido en leyenda.