
La tensión ha vuelto al Puente Jontoya de Jaén. La asociación de vecinos ‘Juntos Ya’ ha denunciado el vertido de “una cantidad considerable de estiércol fresco” a pocos metros de las viviendas.
Según ha explicado el presidente del colectivo, Manuel Zapata, el acopio se está produciendo junto a una planta de secado de estiércol que fue paralizada por la delegación de Medio Ambiente por motivos medioambientales.
El principal temor de los vecinos es el riesgo ecológico que suponen estos vertidos. Manuel Zapata ha alertado de que el arroyo Reguchillo, que pasa a tan solo 40 metros del lugar, podría desbordarse por las lluvias intensas y arrastrar los purines.
“El olor de eso a cielo abierto y en todo su esplendor es insoportable”, ha afirmado, destacando que el olor ya se percibe desde las casas.
La preocupación aumenta al considerar la cercanía de los vertidos a infraestructuras sensibles. Además de las viviendas y el arroyo, en las inmediaciones se encuentran una fábrica de aceite y un centro escolar, lo que agrava la situación denunciada por los residentes de la zona.
Ya lo hemos podido comprobar en primera persona, así como en las publicaciones que los propios vecinos han compartido con esta redacción.
Desde la asociación de vecinos ya se han tomado medidas. Han presentado una denuncia ante Medio Ambiente, Agricultura y la Guardia Civil, ya que, según defienden, “realmente no pueden hacer acopio de estiércol” sin el tratamiento debido.
El vertido no se ha realizado en la balsa clausurada, sino en una parcela de olivar adyacente.
Frente a quienes argumentan en redes sociales que el propietario está actuando en su terreno, Zapata es tajante. Ha explicado, tras confirmarlo con Agricultura, que una infracción no puede tapar otra y que la ley es clara: “ese residuo tendría que haberlo tratado y secado”.
El presidente vecinal ha subrayado que el estiércol está totalmente fresco y procede “directamente de la vaquería”.













