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El Trasvase del Ebro: Un Debate Electoral que Reactiva la Oposición y Genera Tensión
La proximidad de las elecciones ha reavivado el debate sobre la gestión del agua en España, con el trasvase del Ebro como tema central de la campaña. Esta situación ha provocado la reacción inmediata de colectivos y plataformas que se oponen firmemente a este proyecto, como la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos.
Críticas a la Instrumentalización Política del Agua
La coordinadora denuncia que la discusión sobre el trasvase responde más a intereses partidistas que a necesidades reales, advirtiendo que “el que tiene el agua tiene un recurso que puede utilizar para generar economía o también para especular”. Reiteran su oposición a desviar el curso del Ebro, criticando que los responsables políticos recurran a este tema cíclicamente para “rascar votos”, sin tener en cuenta las consecuencias.
La organización insiste en que el agua no puede ser una moneda de cambio electoral. Lamentan que “los políticos utilizan también este tema del agua para jugar con la vida de las personas y para rascar votos, pero parece que es un tema que nunca falla”.
Esta instrumentalización, afirman, genera un profundo sufrimiento en los territorios afectados, tanto en la cuenca cedente, como Aragón, como en las potenciales receptoras, como Murcia, enfrentando a las comunidades y alimentando una tensión innecesaria.
El Argumento de los Embalses y Alternativas Viables
Uno de los argumentos centrales de la coordinadora es que un trasvase de tal magnitud exigiría la construcción de nuevos embalses para almacenar el agua, una idea que consideran obsoleta y perjudicial. Explican que “si se hace un trasvase, ese agua tiene que guardarse en algún sitio, y entonces es cuando vuelve a resurgir el tema de los pantanos”. Sostienen que los ríos ya están suficientemente regulados y que la creación de nuevas infraestructuras hidráulicas de este calibre ha sido descartada por sentencias judiciales firmes.
Para desmontar el argumento de la necesidad hídrica, la plataforma pone como ejemplo el pantano de Almudévar, una infraestructura creada para satisfacer las demandas de riego del Alto Aragón. Señalan que, a pesar de que el embalse todavía no ha entrado en funcionamiento, “los regantes siguen teniendo las dotaciones que necesitaban”.
Este hecho, según ellos, “desmonta ese punto de vista de la necesidad del agua” y demuestra que existen alternativas y una gestión más eficiente de los recursos disponibles sin necesidad de recurrir a grandes trasvases.
El Impacto Humano y la Petición de Responsabilidad Política
Finalmente, desde la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos ponen el foco en el impacto humano de esta controversia, afirmando que “detrás del agua, lo único que hay es el sufrimiento y las amenazas sobre la vida de la gente”. Consideran que prolongar este debate es “jugar con las expectativas” de miles de personas.
Por ello, instan a la clase política a actuar con responsabilidad y a basar las políticas hidráulicas en el rigor técnico, el consenso social y el respeto a las decisiones judiciales que ya han invalidado proyectos de pantanos vinculados al trasvase.













