CUATRO OJOS PARA VER EL AMANECER DE LOS VERTEBRADOS

CUATRO OJOS PARA VER EL AMANECER DE LOS VERTEBRADOS
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CUATRO OJOS PARA VER EL AMANECER DE LOS VERTEBRADOS

Los primeros vertebrados, habitantes de mares repletos de depredadores hace más de 500 millones de años, poseían una visión mucho más completa de lo que se pensaba. Un estudio reciente revela que estos animales primigenios contaban con cuatro ojos funcionales, una característica que les permitía abarcar casi todo el horizonte.

UN HALLAZGO REVOLUCIONARIO EN FÓSILES DEL CÁMBRICO

Investigadores analizaron fósiles del Cámbrico, en particular restos bien conservados de *Haikouichthys ercaicunensis* y una especie relacionada aún sin nombre formal. El análisis microscópico reveló que lo que se creía que eran sacos nasales entre los ojos laterales, en realidad eran un segundo par de ojos.

Estas estructuras contenían melanosomas, orgánulos presentes en las retinas actuales encargados de la absorción de luz. Además, su forma redondeada sugiere la presencia de lentes, lo que indica que eran ojos de tipo cámara, similares a los de los vertebrados actuales.

UNA VISIÓN PANORÁMICA PARA LA SUPERVIVENCIA

Esta disposición de cuatro ojos, dos laterales y dos en la parte superior de la cabeza, proporcionaba a estos animales una visión casi completa del entorno. En un océano plagado de depredadores, esta capacidad de ver en todas direcciones era crucial para detectar amenazas y aumentar las posibilidades de supervivencia.

Según el paleontólogo Jakob Vinther, estos cuatro ojos no eran simples sensores de luz, sino que probablemente permitían a los animales distinguir objetos, formas y cierta profundidad, formando imágenes útiles para moverse y reaccionar.

DE CUATRO OJOS A LA GLÁNDULA PINEAL

Con el tiempo, este sistema visual complejo evolucionó. El alto costo energético de mantener cuatro canales visuales y la necesidad de un cerebro capaz de procesar tanta información llevaron a una reducción funcional. A medida que algunos de estos animales pasaron de ser presas a depredadores, la necesidad de una visión panorámica disminuyó.

Se plantea la hipótesis de que el segundo par de ojos no desapareció por completo, sino que se transformó en la glándula pineal, una pequeña estructura en el cerebro de la mayoría de los vertebrados que regula los ritmos del sueño a través de la melatonina y responde a los ciclos de luz y oscuridad.

El estudio, liderado por Xiangtong Lei, aclara el origen del sistema visual de los vertebrados, demostrando que la visión con dos ojos es el resultado de una reducción funcional tras una etapa más compleja con cuatro ojos, ahora documentada en el registro fósil.