
El autor de comparsas Fran Quintana vive un buen momento en el presente Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz (COAC 2026) con ‘Los hijos de Cádiz’. Tras un buen recibimiento en la fase de preliminares, el autor ha sentido la actuación como un verdadero abrazo y una reconciliación con el público. Unas sensaciones que contrastan con las del año anterior, cuando su propuesta no logró conectar con la afición.
Quintana se ha sincerado sobre la experiencia de 2025 con la comparsa ‘Los Wonderful’, admitiendo que la propuesta no funcionó como esperaba. El año pasado no se conectó, no se llegó.
Según ha explicado, la comparsa tenía “un componente de riesgo en el concepto de la idea, y después unas malas decisiones que fuimos tomando y salieron mal muchas cosas”. A pesar de considerar que fue “una gran comparsa en cuanto a contenido”, falló en la forma, y eso, reconoce, “pasa factura, porque el carnaval no es solo el contenido, sino el continente”.
Esta sensación le ha llevado a sentir que con ‘Los hijos de Cádiz’ está saldando una deuda. “Me sentí mal porque no le di a Cádiz lo que creo que que debo darle, una propuesta que esté a la altura”. Por ello, este año se ha propuesto quitarse esa espina.
Creo que se la debía a Cádiz y creo que la estoy saldando.
El autor reflexiona sobre el valor del riesgo en el Carnaval, una apuesta que a veces sale bien y otras no. “Nunca podemos calcular el valor del riesgo, a priori”, ha afirmado. Ha puesto como ejemplo de éxito el caso de ‘Los buscadores’, una comparsa con la que decidieron salir con 12 componentes. Aunque al principio les decían que era una locura y que no sería competitiva, se convirtió en “una comparsa preciosa y que ha quedado en la historia”.
La clave, según él, está en el resultado: “El riesgo es que te salga bien, porque si te sale mal, es cuando dices, es que fue muy arriesgado, pero si te sale bien, nadie dice que que te equivocaste arriesgando”
Fiel a su estilo, Fran Quintana defiende un Carnaval comprometido. Su forma de escribir se basa en los valores en los que cree, utilizando la fiesta como un “altavoz maravilloso para poder expresar ideas interesantes y que hagan pensar o que hagan reflexionar o que denunciemos situaciones”. Por ello, busca exprimir al máximo sus repertorios “para poder decir algo que me parezca relevante”.
Con ‘Los hijos de Cádiz’ recupera su sello más clásico en la forma, pero con una clara orientación hacia las nuevas generaciones. “Lo clásico sea entendible para la gente joven”, ha apuntado.
De hecho, ha desvelado que la comparsa, y especialmente el popurrí, contiene “mensajes muy claros para la juventud”, algo que considera su vocación.
Sobre el estado actual de la modalidad de comparsas, Quintana ha observado un “mayor contenido crítico” en el presente concurso, aunque se pregunta si es “auténticamente crítico o también un poquito de cara a la galería”. Sin embargo, lo que más destaca es la igualdad en la competición: “Veo un nivelazo, hay mucha cantidad de calidad”, ha sentenciado. En su opinión, “la calidad va a estar repartida” entre las distintas agrupaciones, que brillan en diferentes facetas como la calidad vocal, la música, la letra o la escenografía.
Este escenario supone “un papelón para el jurado”, que tendrá que decidir qué criterio aplicar ante la gran variedad de estilos y el “nivel muy parejo en calidad”. Ante la inminente actuación de su grupo en la siguiente fase, Quintana ha asegurado que no traicionará su estilo ni el pase de preliminares.
“Sabemos lo que la gente espera de nosotros, sabemos lo que esperan de este autor, y vamos a intentar dárselo”. Finalmente, ha confesado que ‘Los hijos de Cádiz’ es “una de las comparsas más personales que he hecho”, describiéndola como “una oda a la madre”.













