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Emergencia silenciosa: La salud mental en Canarias bajo presión
Canarias enfrenta una creciente crisis de salud mental, con aproximadamente el 20% de su población afectada por algún tipo de trastorno mental. Este dato, revelado por un informe de la Asociación en Defensa de la Sanidad Pública de Canarias e Intersindical Canaria, muestra una situación preocupante que se ha visto agravada por un aumento del 25% al 30% en la demanda asistencial en los últimos cinco años, particularmente en casos de ansiedad y depresión.
Factores desencadenantes: Crisis económica, pandemia y precariedad
Francisco Rodríguez Pulido, psiquiatra y catedrático de la Universidad de La Laguna, señala que la crisis económica de 2008 y la pandemia de la COVID-19 han sido factores clave en este repunte. El experto estima que la demanda de atención psiquiátrica ha aumentado entre un 20% y un 30% a nivel global, afectando especialmente a jóvenes y mujeres.
Rodríguez Pulido subraya la estrecha relación entre la salud mental y el nivel socioeconómico. La desigualdad en Canarias, con una creciente brecha entre ricos y pobres, ha dado lugar a una nueva clase social, el “precariado”, para la cual incluso tener un empleo no garantiza salir de la precariedad.
La calidad de la vivienda y las condiciones laborales precarias también contribuyen al aumento de estos trastornos.
Más allá del paraíso: Una realidad histórica de limitaciones
El psiquiatra cuestiona la imagen idealizada de Canarias como un paraíso, argumentando que la realidad histórica del archipiélago ha estado marcada por la escasez de recursos y perspectivas. Esta limitación, según Rodríguez Pulido, ha forjado un carácter resiliente en la población, que ha gestionado la incertidumbre “a través de la calma, a través del silencio”, lo que a menudo se ha interpretado externamente como “aplatanamiento”.
El intenso crecimiento demográfico de las últimas décadas ha exacerbado la situación, ya que no ha ido acompañado de un aumento proporcional en los recursos públicos. A modo de ejemplo, Tenerife ha pasado de 750.000 a casi 900.000 habitantes desde 1994, sin que los recursos sanitarios y educativos hayan crecido en la misma proporción.
Tasas de suicidio alarmantes y desafíos en el acceso al tratamiento
El informe revela que la tasa de suicidio en Canarias, situada entre 8,5 y 9 muertes por cada 100.000 habitantes, supera la media nacional de 8,1. Rodríguez Pulido critica la ineficacia del plan de suicidio del Gobierno de Canarias para reducir estas tasas, que se mantienen elevadas desde hace años.
El acceso a un tratamiento adecuado en la sanidad pública representa un desafío importante, especialmente en una comunidad con un 38% de su población en riesgo de pobreza y un 40% de vulnerabilidad infantil.
A pesar del aumento del presupuesto sanitario, la falta de intervención psicoterapéutica temprana agrava la cronicidad de los trastornos. El experto concluye contrastando la sociedad actual, “consumista e individualista”, con la de décadas atrás, que contaba con redes de apoyo social más sólidas.













