
El Rayo Vallecano, próximo rival del Real Oviedo, afronta el partido del sábado en una situación límite. Considerado como una ‘final’ por ambos equipos, el conjunto madrileño llega sumido en una profunda crisis de resultados, con una sola victoria en los últimos 12 partidos, que lo ha hundido en los puestos de descenso de Primera División.
La mala racha deportiva se agrava con numerosos problemas extradeportivos que generan ‘hartazgo’ en el vestuario.
Episodios como la falta de agua caliente en las duchas tras un partido o las dificultades para entrenar en la ciudad deportiva han marcado el día a día. A esto se suma el desastroso estado del césped de Vallecas, que está siendo resembrado esta misma semana y cuya respuesta para el partido es una incógnita.
Pese a todo, el vestuario se mantiene unido y el técnico, Íñigo Pérez, transmite calma, como explica Carlos Ganga (COPE Madrid).
El entrenador insiste en que las métricas internas son positivas, afirmando que “todas las estadísticas internas son mejores que las del año pasado”, cuando el equipo peleaba por Europa. Sin embargo, la realidad es que el objetivo prioritario es la permanencia, con la amenaza de que la Conference League se convierta en ‘un problema serio’ si no logran salir de la zona baja.
En este contexto, la situación de dos jugadores es delicada.
Pedro Díaz podría ser titular, aunque su rendimiento no está dando lo que se esperaba de él esta temporada. El propio Íñigo Pérez ha reconocido que no está al nivel que mostró el año pasado, cuando destacó por su gran disparo desde fuera del área, aunque sigue siendo un jugador en el que ‘confía mucho’.
Más complicada es la situación de Alemão.
Lastrado por unos problemas de pubis que arrastra desde su etapa en Oviedo, el delantero brasileño solo lleva un gol esta temporada. El técnico del Rayo no lo ve como titular, ya que “no le gusta un 9 tanque, como Alemão, de inicio”, prefiriendo a jugadores como De Frutos.
Salvo sorpresa, no partirá en el once inicial.
El partido del sábado se presenta, por tanto, como una auténtica final para un Rayo en estado de necesidad. Para el Real Oviedo, la crisis de su rival representa una oportunidad para asaltar Vallecas y seguir luchando por sus objetivos en un duelo de alta tensión.













