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Ciberdelincuentes roban 4.000 euros a una valenciana mediante SMS y llamada telefónica
Una valenciana de 63 años, Concha Badiola, fue víctima de una sofisticada ciberestafa que le costó 4.000 euros. Afortunadamente, tras un proceso de reclamación, logró recuperar la totalidad del dinero sustraído.
El engaño a través de un SMS y una llamada
Todo comenzó cuando Concha recibió un mensaje SMS aparentemente de su banco. El mensaje alertaba sobre actividad sospechosa en su cuenta y la invitaba a hacer clic en un enlace para solucionarlo. Al hacer clic, recibió una llamada telefónica de un estafador que se hizo pasar por personal del banco.
El estafador le informó sobre supuestas compras fraudulentas y movimientos de Bizum no autorizados.
Bajo el pretexto de ayudarla a cancelar las operaciones, los delincuentes comenzaron a solicitarle códigos de seguridad que le llegaban por SMS.
Concha, confiando en que hablaba con su banco, facilitó los códigos. “Yo, claro, le fui dando los códigos, y así una cosa detrás de otra”, relata la víctima.
La sospecha y la confirmación de la estafa
La avaricia de los estafadores fue lo que finalmente despertó las sospechas de Concha. Cuando le pidieron que sacara 900 euros de un cajero para ingresarlos en otra cuenta, ella dudó y les preguntó directamente si la estaban estafando.
Tras una falsa garantía de ayuda, Concha decidió llamar a su asesor bancario. Al mencionar esto, los estafadores colgaron inmediatamente, confirmando sus temores.
Al comprobar su cuenta, constató el robo y denunció los hechos a la policía y a su banco.
La reclamación y la recuperación del dinero
Inicialmente, el banco responsabilizó a Concha por haber facilitado sus claves. Sin embargo, ella insistió en que había sido víctima de un engaño bien orquestado y presentó una reclamación formal. Tras dos escritos al banco y una reclamación al Banco de España, la entidad reconsideró su postura.
Tres meses después, el banco contactó a Concha para informarle que su reclamación había sido aceptada y que le devolverían los 4.000 euros íntegramente.
El impacto emocional de la ciberestafa
A pesar del final feliz, Concha Badiola sufrió un gran impacto emocional. “El disgusto que yo me pegué, no te puedes imaginar.
Estuve hasta mala”, confiesa, destacando la angustia que causan este tipo de ataques a la economía familiar.













