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Nuevas estrategias para comprar un coche al mejor precio en 2024
Adquirir un vehículo es una inversión significativa para cualquier familia, por lo que la decisión debe tomarse con cautela y dedicación para asegurar el mejor precio posible. En España, la compra de un coche representa un desembolso importante, con precios que parten desde los 14.000 euros para los modelos más básicos.
La urgencia de cambiar de coche, ya sea por avería del anterior o por necesidad, influye en la capacidad de buscar y comparar precios. Sin embargo, incluso en situaciones apremiantes, es posible optimizar la búsqueda del mejor precio.
Factores clave para una compra inteligente
Antes de decidir la forma de adquisición, es crucial analizar varios factores que determinarán la rentabilidad y satisfacción de la inversión:
- Presupuesto: Definir un presupuesto claro es el punto de partida para evaluar las opciones disponibles.
- Uso y kilometraje: Considerar el uso previsto y el número de kilómetros anuales influirá en la elección del motor (diésel, gasolina, híbrido, eléctrico o gas) y la viabilidad de modalidades como renting o leasing.
- Valor de reventa: Si se planea vender el coche en el futuro, el valor de reventa del modelo es un factor importante.
- Gastos adicionales: Además de la inversión inicial, se deben contemplar los gastos impositivos como el impuesto de circulación y los costes de matriculación.
- Deducciones fiscales: Comprobar si se puede optar a alguna deducción fiscal, especialmente relevante para autónomos o empresas, puede suponer un ahorro significativo.
- Restricciones normativas: La etiqueta ambiental del vehículo (C, B, Eco o 0) debe permitir la circulación por las zonas habituales, considerando el acceso a Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y los costes de estacionamiento.
Consejos para ahorrar en la compra
FACUA-Consumidores en Acción recomienda evitar decisiones impulsivas y recuerda que el precio de un mismo modelo puede variar hasta 3.600 euros entre concesionarios. Comparar precios en el mayor número posible de concesionarios es fundamental.
Es importante reflexionar sobre la necesidad real de cambiar de coche y no dejarse llevar por la publicidad engañosa.
Los descuentos o condiciones de financiación pueden no ser tan ventajosos como parecen.
Opciones de compra: al contado, financiación, renting o leasing
Cada opción tiene sus ventajas e inconvenientes. La elección dependerá de la situación económica y el uso que se le vaya a dar al vehículo.
La OCU advierte que los descuentos ligados a la financiación del concesionario rara vez son beneficiosos, debido a los altos tipos de interés y la vinculación a otros productos y servicios.
Análisis de modelos y motorizaciones
El mercado ofrece una amplia variedad de opciones, desde coches diésel y gasolina hasta híbridos y eléctricos.
Diésel y gasolina: los más accesibles
Los motores diésel son adecuados para viajes frecuentes por carretera, aunque se debe considerar el aumento del impuesto a este combustible. Los coches de gasolina son recomendables para un uso ocasional y pocos kilómetros anuales.
Híbridos y enchufables: los motores de moda
La hibridación ha ganado terreno, desplazando a los coches de gasolina y diésel. Los híbridos enchufables permiten circular en modo 100% eléctrico, obteniendo el distintivo “CERO” de la DGT.
Eléctricos: mirando al futuro sin emisiones
Los coches eléctricos son ideales para recorridos urbanos, con una red de recarga pública en expansión.
Aunque su precio es más elevado, los costes operativos son menores.
Rentabilidad de los coches eléctricos
A pesar de la mayor inversión inicial, el ahorro operativo inclina la balanza a favor del coche eléctrico a largo plazo. El coste por kilómetro es significativamente menor en comparación con los vehículos de gasolina.
Los motores eléctricos requieren menos mantenimiento y sufren menos averías. Para conductores que realizan un alto kilometraje anual, el periodo de amortización puede ser de pocos años.
En última instancia, la elección del vehículo dependerá de los patrones de uso específicos de cada usuario, pero la tendencia es clara: cuanto más se conduce, más rentable resulta la electricidad frente a los combustibles fósiles.













