
La provincia continúa bajo los efectos de la borrasca Leonardo, un temporal que está dejando lluvias intensas, crecidas de ríos y problemas en la red viaria, además de avisos meteorológicos por viento y deshielos. La combinación de precipitaciones continuadas y un suelo saturado está provocando incidencias en carreteras, desbordamientos puntuales y un seguimiento constante de los cauces fluviales, especialmente en comarcas como Sanabria, Sayago, Aliste y Tierra de Tábara.
Las administraciones insisten en la prudencia en los desplazamientos, mientras los servicios de emergencia y mantenimiento trabajan para minimizar riesgos en los puntos más afectados.
Uno de los principales focos de preocupación se sitúa en la red secundaria de carreteras, donde la acumulación de agua y el desbordamiento de arroyos próximos están dificultando la circulación.
En zonas como Sayago se pide especial cautela en el tramo que conecta Formariz y Fariza, mientras que en Tierra de Tábara se han detectado balsas de agua en la vía entre Ferreras de Arriba y Ferreras de Abajo.
También se han registrado incidencias en carreteras provinciales como la ZA-P-2327, entre la N-122 y Almendra, y en la ZA-P-1304, entre Torres del Carrizal y Cerecinos del Carrizal, donde ha sido necesario restringir parcialmente el tráfico por la presencia de importantes acumulaciones de agua sobre el firme. Estas condiciones ya han provocado salidas de vía, lo que ha llevado a reforzar la señalización y a pedir que se eviten desplazamientos innecesarios.
Los operarios de mantenimiento y el Parque de Maquinaria de la Diputación continúan trabajando para achicar agua y señalizar los puntos más conflictivos, con el objetivo de prevenir accidentes.
La situación hidrológica mantiene en vilo a numerosos municipios de la provincia.
En Sanabria, varios ríos han experimentado crecidas que han llegado a afectar a caminos y zonas próximas a los núcleos urbanos. Es el caso del río de Onor a su paso por Rihonor de Castilla y del río Negro en Santa Eulalia de Rionegro, donde el aumento del caudal se mantiene bajo estrecha vigilancia.
El río Castro también se ha desbordado en tramos de San Miguel de Castro y Puebla de Sanabria, obligando a cortar caminos tradicionales y accesos rurales.
A estos puntos se suman otros municipios incluidos en los avisos de la Confederación Hidrográfica del Duero, con estaciones de aforo activas en Toro, por la crecida del Duero; Manganeses de la Polvorosa y Santa Cristina de la Polvorosa, en el río Órbigo; Puebla de Sanabria, Camarzana de Tera y Mózar, en el río Tera; y Benegiles, en el Valderaduey.
En el caso de Toro, la subida del nivel del Duero ha llevado al Ayuntamiento a cerrar accesos al Puente de Piedra y a la zona de La Bardada como medida preventiva, ante el riesgo de desbordamientos en la vega. Desde el consistorio se recuerda que el terreno se encuentra muy encharcado y que el caudal mantiene una tendencia ascendente, por lo que se insiste en respetar la señalización y evitar las zonas inundables.
En la capital zamorana, el concejal de Seguridad Ciudadana ha hecho un llamamiento al sentido común, subrayando que el caudal del Duero, aunque elevado, se mantiene dentro de registros conocidos y bajo vigilancia constante.
Especial atención merece el río Valderaduey, que puede experimentar crecidas rápidas y afectar a municipios aguas abajo en poco tiempo.
Además del impacto de las lluvias, la Agencia Estatal de Meteorología mantiene avisos por viento y deshielos, especialmente en Sanabria, donde se esperan rachas fuertes y acumulaciones de agua derivadas del aumento de temperaturas en zonas de montaña.
Las autoridades reiteran la recomendación de extremar la precaución, evitar paseos junto a los ríos y asegurar objetos que puedan verse afectados por el viento, mientras el temporal continúa marcando la actualidad en la provincia.













