
El camino de Santa Teresa, una de las carreteras rurales más transitadas de la localidad de Rota, ha sido reabierto provisionalmente al tráfico en sentido salida desde la tarde del jueves, según informa la Policía Local de Rota.
La medida se mantendrá hasta el próximo lunes, día en que los operarios retomarán nuevamente los trabajos de acondicionamiento y limpieza, lo que obligará a cerrar nuevamente el acceso, salvo para los vecinos y los residentes, entre las 8:00 horas y las 18:00 horas.
La decisión de habilitar temporalmente este paso de vehículos atiende principalmente a la mejora visible del trazado, fruto de las labores de mantenimiento que se han venido desarrollando durante las últimas semanas.
Estos trabajos, centrados en la limpieza de arroyos y cunetas, forman parte de una actuación más amplia que está promovida por el Ayuntamiento de Rota y ejecutada por la Diputación de Cádiz junto con la empresa pública Tragsa.
El objetivo principal de estas intervenciones es reducir el riesgo de inundaciones que afecta a toda la zona en periodos de fuertes lluvias.
El camino de Santa Teresa, debido a su situación y pendiente, ha sufrido históricamente de muchos problemas de acumulación de agua y encharcamientos, dificultando el tránsito de vehículos agrícolas y particulares.
Con las mejoras introducidas, la evacuación del agua se ha vuelto más eficiente, lo que ha permitido una circulación que resulte más segura y fluida.
Los técnicos municipales roteños destacan que los resultados ya son visibles. En los últimos días, la vía ha mostrado una significativa disminución en la presencia de agua estancada, un indicador positivo que demuestra la eficacia de las medidas adoptadas.
Si bien se trata de una reapertura temporal, el balance preliminar de los trabajos es favorable y evidencia la necesidad de mantener este tipo de actuaciones preventivas en caminos rurales y vías secundarias.
El Ayuntamiento de Rota subraya que el paréntesis en las obras no implica su finalización, sino una pausa técnica para facilitar la movilidad durante el fin de semana.
Esta apertura, además de aliviar el tráfico en el núcleo urbano, ofrece una alternativa de salida hacia otras carreteras, sobre todo para los vecinos de las zonas rurales y urbanizaciones próximas.
No obstante, las autoridades locales recomiendan que, siempre que sea posible, se utilice la carretera A-2076 como principal vía de entrada y salida del municipio, por ser una carretera con mejores condiciones de seguridad y capacidad de tránsito.
Atención a las indicaciones de la Policía Local de Rota
Por su parte, la Policía Local insiste en la importancia de respetar las señales y las indicaciones del personal desplazado en el área de obras. Durante los próximos días, los agentes mantendrán un control especial sobre el flujo de vehículos y la seguridad en el tramo habilitado, con el fin de evitar incidencias.
Igualmente se continuará informando puntualmente a la población sobre los avances de las tareas y cualquier posible modificación en la regulación del tráfico.
El Consistorio roteño ha querido agradecer de forma pública la paciencia y colaboración de los vecinos y conductores.
Según fuentes municipales han indicado que el desarrollo de las obras está siendo posible gracias a la coordinación entre administraciones y a la comprensión ciudadana, un factor que es determinante para minimizar las molestias que este tipo de actuaciones conllevan.
Los trabajos que se reanudarán el lunes forman parte de una estrategia más amplia de mantenimiento así como de la mejora de caminos rurales en el término municipal.
En los próximos meses, la Diputación y Tragsa prevén extender todas las actuaciones a otros tramos que presentan muchas deficiencias, que son similares, con el propósito de reforzar la seguridad vial y optimizar la red de comunicación rural.
Con esta reapertura temporal, Rota da un paso más en la mejora de su infraestructura en las carreteras, apostando por la prevención de riesgos y la movilidad sostenible.
La evolución favorable del camino de Santa Teresa refuerza la idea de que la inversión en mantenimiento así como en drenaje no solo mejora la circulación, sino que contribuye directamente a la protección del entorno y a la calidad de vida de los vecinos.













