
El vestuario del Pontevedra CF está ‘devastado’. Así de contundente se ha mostrado el entrenador, Rubén Domínguez, al hablar de la grave lesión de Tiago Rodríguez. El técnico ha lamentado profundamente la noticia, describiéndola como un ‘golpe muy duro’ para un futbolista ejemplar. ‘A este chico nadie le regaló nada.
Todo lo que ha conseguido se lo ha ganado él y me da muchísima pena, sobre todo por él’, ha afirmado Domínguez, destacando no solo al futbolista que pierde el equipo, sino a la ‘encantadora’ persona que estará apartada de los terrenos de juego ‘casi una temporada’.
Esta desgracia deportiva obliga al club a mover ficha de nuevo, apenas unos días después de cerrar la ventana de traspasos. Domínguez ha explicado que el reciente fichaje de un mediocentro buscaba ‘añadir fondo de armario’ y aumentar la competitividad interna, pero la baja de larga duración de Tiago lo cambia todo. ‘Ahora tenemos que revalorar el mercado’, ha admitido el entrenador, confirmando que la lesión les sitúa de nuevo ‘en el cajón de salida del mercado’ para buscar un sustituto.
A pesar de este contratiempo, el balance del mercado invernal es, para el técnico, ‘espectacular’. Domínguez ha agradecido ‘a la presidenta y al consejo de administración el esfuerzo que han hecho’, ya que se han incorporado cuatro jugadores de ‘buen nivel’.
Según el preparador, los nuevos fichajes ‘vienen con un hambre terrible’ y entienden la filosofía del club: ‘primero viene el colectivo y luego venís vosotros’.
La ambición es precisamente la palabra que define el momento actual del equipo, que atraviesa una racha excepcional. Domínguez ha señalado el tramo de partidos contra Mérida y Celta Fortuna como el ‘punto de inflexión’ que instaló una dinámica ganadora. Las cifras avalan esta sensación: el Pontevedra solo ha perdido un partido de los últimos quince y encadena nueve jornadas consecutivas sin conocer la derrota, lo que le ha permitido obtener un colchón de 15 puntos sobre el descenso.
Con este panorama, el mensaje del entrenador a la plantilla y a la afición es claro. ‘En este tipo de partidos tenemos que dar un paso adelante si queremos soñar.
El reto del Pontevedra ahora, no voy a decir la obligación, pero el reto del Pontevedra ahora es soñar’, ha proclamado Domínguez. Considera que, tras demostrar solvencia en duelos directos, es el momento de no fallar y mirar hacia los puestos de playoff.
En cuanto al resto de la enfermería, el técnico ha confirmado que Garay ya ha completado la semana con normalidad y está ‘disponible para ser utilizado al 100 por 100’. Menos optimista es la situación de Alain, a quien le quedan ‘entre 2 y 3 semanas’ por una rotura en el aductor, y la de Álex González, cuya ‘lesión especial y rara’ sigue sin plazos definidos para su recuperación.
Ante la visita del Real Madrid Castilla este domingo a las 12:00, uno de los focos está puesto en el estado del césped de Pasarón. Domínguez reconoce que ‘no está en las mejores condiciones’, pero advierte de que no lo usarán como pretexto.
‘No va a ser una excusa. Si lo vemos como enemigo va a ser un enemigo, si lo vemos como una fortaleza va a acabar siendo una fortaleza’, ha sentenciado, lanzando un mensaje a las instituciones para que pongan ‘el campo de juego a la altura del estadio’.
Del rival, el filial del Real Madrid, solo ha tenido palabras de elogio. Lo ha calificado como un ‘equipazo’ que ‘va a aspirar claramente al playoff’ y que cuenta con ‘jugadores de mucho nivel y mucho dinero futuro’, refiriéndose a talentos como Joan Martínez, Diego Aguado o César Palacios. Pese a su juventud, con una media de edad de 19 o 20 años, Domínguez los considera ‘jugadores de talento mundial’.
Finalmente, el entrenador ha hecho un llamamiento a la afición para que el estadio presente una gran entrada y se convierta en un jugador más.
‘Es el momento de soñar y que la gente nos lleve en volandas’, ha pedido, aunque con un matiz importante: quiere aficionados que sumen. ‘Si va a venir gente que no viene a sumar, que queden en casa’, ha concluido, esperando que el ambiente se asemeje al del partido contra el Racing de Ferrol y que el público sea clave en los ‘malos momentos’.













