ESCUELAS BOSQUE: APRENDER EN CONTACTO CON LA NATURALEZA GANA TERRENO EN ESPAÑA

ESCUELAS BOSQUE: APRENDER EN CONTACTO CON LA NATURALEZA GANA TERRENO EN ESPAÑA
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ESCUELAS BOSQUE: APRENDER EN CONTACTO CON LA NATURALEZA GANA TERRENO EN ESPAÑA

Mientras la educación tradicional mantiene a los niños en aulas, un número creciente de familias en España opta por un modelo pedagógico diferente: las escuelas bosque. En estas escuelas, los niños aprenden matemáticas contando piedras en ríos, biología observando insectos y habilidades sociales construyendo refugios con ramas.

¿Qué son las escuelas bosque?

Las escuelas bosque, o escuelas en la naturaleza, son un modelo educativo que funciona desde hace décadas en el norte de Europa. Ahora, se está extendiendo en España como respuesta a una educación tradicional que muchas familias consideran desconectada del entorno y de las necesidades de los niños.

Saltamontes: un ejemplo pionero en España

La escuela Saltamontes, ubicada en la Sierra de Guadarrama, es un ejemplo de este modelo. Fue fundada en 2011 por tres madres que buscaban una alternativa educativa que conectara a sus hijos con la naturaleza.

“Las escuelas que visité me parecieron que podían estar en cualquier otro sitio, no tenían ninguna conexión con el entorno”, explicó Katia, una de las fundadoras.

En Saltamontes, los niños de entre 2 años y medio y 6 años desarrollan toda su actividad pedagógica al aire libre. No hay aulas tradicionales ni horarios rígidos. La naturaleza es el aula y el juego libre, el método.

Aprendizaje a través de la exploración y la experiencia

El modelo se basa en la ausencia de límites físicos tradicionales. Los niños no permanecen sentados en pupitres, sino que exploran, experimentan y aprenden a su propio ritmo.

Los límites existen, pero son diferentes: respeto hacia uno mismo, hacia los demás y hacia el entorno.

El aprendizaje surge de la curiosidad natural de cada niño. Por ejemplo, un niño que tira una piedra a un charco comienza a entender conceptos de densidad, causa-efecto y física sin necesidad de una lección magistral.

Beneficios de la educación en la naturaleza

Los estudios realizados en España y en otros países demuestran beneficios en tres ámbitos fundamentales:

  • Desarrollo cognitivo: Se potencian habilidades matemáticas, lógicas y lingüísticas, además de competencias transversales como la tolerancia, la resiliencia y la motivación intrínseca.
  • Desarrollo personal: Los niños mejoran su capacidad de toma de decisiones, asumen riesgos calculados y desarrollan cooperación y empatía de forma natural.
  • Salud física y mental: El movimiento constante al aire libre fortalece el cuerpo y la exposición a entornos naturales serenos mejora la capacidad de afrontar situaciones estresantes.

Adaptación a entornos urbanos

Aunque es más complejo replicar este modelo en entornos urbanos, no es imposible. La clave está en entender la naturaleza de forma amplia: “El aire que respiro, el agua que bebo, las plantas… todo viene de la naturaleza”.

Actualmente, existe un movimiento activo de naturalización de patios escolares en toda España.

Estos espacios se convierten en aulas permeables donde se puede entrar y salir, hacer actividades dentro y fuera.

Impacto a largo plazo

Investigaciones demuestran que las personas con experiencias tempranas en la naturaleza no solo desarrollan conductas más sostenibles en la edad adulta, sino que tienen un “efecto contagio”: son capaces de inspirar a otros a cuidar el medio ambiente.

El modelo de educación en la naturaleza se presenta como una herramienta educativa con implicaciones a largo plazo para la conciencia ambiental. Los niños que crecen conectados con el entorno natural desarrollan patrones de consumo más responsables y actitudes proactivas ante la crisis climática.

Un movimiento en crecimiento

Aunque la mayoría de estos centros no están reconocidos oficialmente y los niños deben integrarse en el sistema educativo tradicional a los 6 años, el movimiento crece en España. Cada vez más familias buscan alternativas pedagógicas que prioricen el contacto con la naturaleza frente al modelo convencional de aulas cerradas.