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Bad Bunny divide a Estados Unidos en la Super Bowl
A medida que disminuyen los puntos en común entre los estadounidenses, la Super Bowl, la final del fútbol americano, se ha convertido en un nuevo frente de división debido a la participación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo.
Un país dividido ante la actuación del ‘Rey del Trap Latino’
Este domingo, el Levi’s Stadium de Santa Clara, cerca de San Francisco, será el escenario de la actuación de Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido como Bad Bunny, ante un país profundamente polarizado. La elección del artista puertorriqueño ha generado reacciones encontradas, desde quienes toman clases de español para entender su música hasta quienes llaman al boicot.
Defensores y detractores
Armand Pereras, un abonado de los 49ers, defiende la elección de Bad Bunny, argumentando que los latinos son la minoría más grande y menos representada en Estados Unidos.
Considera que la oposición al artista es un acto de racismo.
Por otro lado, Debbie Gwaltney, una aficionada de los Seahawks, considera que Bad Bunny es una mala elección, ya que solo representa a un grupo específico y no a la diversidad de gustos de la población.
Una elección polémica
La decisión de la NFL de incluir a un artista hispano, que además cantará en español, ha tocado fibras sensibles en un país donde una parte de la población aún no considera lo hispano como “estadounidense-fetén”.
La polémica se intensificó debido a las críticas previas de Bad Bunny hacia la administración Trump, incluyendo su apoyo a Joe Biden y Kamala Harris, y su decisión de no incluir a Estados Unidos en su gira mundial para proteger a sus seguidores inmigrantes.
Reacciones políticas
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, respondió a la elección de Bad Bunny anunciando una mayor presencia de la policía de inmigración en la Super Bowl, aunque finalmente se confirmó que no se realizarían operaciones migratorias en torno al evento.
Boicots y contraprogramación
Muchos republicanos, incluyendo al senador Tommy Tuberville, han llamado al boicot del espectáculo de medio tiempo. La organización política conservadora Turning Point, cercana a Trump, ha contraprogramado la actuación de Bad Bunny con un evento alternativo.
La NFL mira al futuro
Ante esta controversia, la NFL parece priorizar su expansión global, buscando nuevos seguidores en mercados como China, donde Bad Bunny es una figura popular.
La liga ha lanzado incluso una línea de ropa oficial vinculada al artista, adaptando el ‘merchandising’ al español con el término “Super Tazón”.
Wallace Watts, un aficionado de los Seahawks, considera positiva la elección de Bad Bunny, ya que la NFL busca ser global como el Mundial de fútbol. Sin embargo, la paradoja reside en que el artista que une al mundo alrededor de la Super Bowl divide a Estados Unidos.













