Joven conductor de autobús desafía el discurso del desempleo juvenil

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Joven conductor de autobús desafía el discurso del desempleo juvenil

Josep, un joven de 23 años de Moncada (Barcelona), está desafiando la narrativa generalizada sobre el desempleo juvenil. Con solo cinco meses de experiencia como conductor de autobús, Josep asegura que la estabilidad económica es alcanzable para aquellos que están dispuestos a trabajar arduamente.

Una inversión rentable

Josep destaca que uno de los principales obstáculos para que otros jóvenes se unan al sector es la inversión inicial requerida para obtener los permisos de conducir profesionales, que asciende a unos 7.500 euros. Sin embargo, él ve esta inversión como altamente rentable, ya que se recupera rápidamente y permite generar ingresos sólidos.

“Estás invirtiendo en algo, y lo vas a recuperar el segundo mes o el primer mes”, afirma Josep, enfatizando la rapidez con la que el sector permite amortizar el coste de los permisos.

De la logística al transporte de personas

Su trayectoria profesional comenzó a los 21 años en el sector de la logística, conduciendo camiones. Aunque agradece la experiencia adquirida, Josep descubrió su verdadera vocación en el transporte de personas.

Ahora, al volante de un autobús, valora especialmente el contacto con los pasajeros, lo que hace que su trabajo sea más gratificante y menos estresante.

Una jornada laboral gratificante

Actualmente, Josep cubre rutas escolares y traslados para empresas. Describe cada día como “una aventura” que le permite interactuar con monitores y pasajeros, creando vínculos que enriquecen su labor. Su jornada laboral promedio es de 12 o 13 horas, una dedicación que asume con naturalidad, ya que se traduce en una mayor compensación económica.

Un futuro estable

El caso de Josep contrasta con el de muchos de sus amigos que siguen estudiando en la universidad. Mientras ellos se enfrentan a un futuro incierto, él ya ha logrado una notable independencia económica.

Josep reflexiona sobre la presión que a veces se ejerce para seguir un camino académico que no siempre garantiza un empleo.

Oportunidades en el sector del transporte

Ante las cifras de desempleo juvenil, Josep es categórico: “El que quiere trabajar, trabaja”. Considera que en el sector del transporte “hay trabajo a patadas” y que la falta de oportunidades es, a menudo, una excusa. Con una mentalidad emprendedora, Josep tiene claro que el esfuerzo es el único camino para progresar y construir un futuro estable. Haciendo horas extras, afirma que “puede llegar a ganar 3.000 euros tranquilamente”.