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La UE debate la preferencia europea frente a la presión de Trump y China
En un intento por impulsar su competitividad frente a los desafíos planteados por la política comercial de Donald Trump y la competencia china, la Unión Europea se plantea la implementación de una preferencia europea en la contratación pública y las subvenciones. Sin embargo, la propuesta enfrenta resistencia, especialmente de los países más pequeños, que temen que beneficie desproporcionadamente a las grandes corporaciones de las principales economías de la UE.
El discurso de Von der Leyen y la ambigüedad actual
En su discurso sobre el Estado de la Unión Europea, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, abogó por el “made in Europe” como una estrategia clave para fortalecer la competitividad. Sugirió incluso considerar esta preferencia en la contratación pública en sectores estratégicos, aprovechando el 14% del PIB europeo que representan estos contratos. A pesar de los llamados a la soberanía europea y las tensiones comerciales con Estados Unidos y China, la obligatoriedad de la “preferencia europea” sigue siendo objeto de debate.
La Ley de Aceleración Industrial y la tribuna de Séjourné
El vicepresidente y comisario europeo de Mercado Interior, Stéphane Séjourné, lidera la iniciativa de la Ley de Aceleración Industrial, cuyo objetivo es establecer las bases para una mayor cohesión en este tema. En una tribuna conjunta con más de mil líderes empresariales, Séjourné planteó la pregunta de por qué Europa no debería adoptar su propio “Made in Europe”, siguiendo el ejemplo de Estados Unidos y China.
Séjourné argumentó que el dinero público europeo debería destinarse a la producción y el empleo europeos, exigiendo que las empresas beneficiarias produzcan una parte sustancial de su producción en suelo europeo. La normativa también busca establecer requisitos de fabricación europea para ciertos sectores, como energías renovables y automoción, para acceder a subvenciones públicas y asegurar la transferencia de propiedad intelectual en inversiones extranjeras.
Resistencia y preocupaciones de los países más pequeños
A pesar del impulso de países como Francia, que busca priorizar la compra de armamento europeo con los fondos destinados a Ucrania, la propuesta enfrenta la oposición de varios Estados miembros, especialmente los más pequeños. Nueve países expresaron su preocupación por las posibles consecuencias negativas para la competencia, los precios y la calidad, y solicitaron que la “preferencia europea” se limite a sectores estratégicos con alta dependencia de terceros países.
El temor principal es que la normativa beneficie a las grandes corporaciones de las principales economías de la UE, perjudicando a las empresas más pequeñas que dependen de componentes importados más baratos. El ministro sueco de Comercio calificó la medida como un “claro impulso hacia el proteccionismo” que podría ralentizar el comercio.
Alemania y la simplificación normativa
Incluso Alemania, con una potente industria exportadora, ha expresado reservas debido a su dependencia de piezas fabricadas en toda Europa. El canciller alemán ha propuesto, junto con la primera ministra italiana, un plan para simplificar la normativa, especialmente la medioambiental, lo que representa un desafío para la estrategia del Pacto Verde de la UE.
Próxima reunión y desafíos futuros
Los líderes de los 27 países de la UE se reunirán próximamente para discutir la estrategia de competitividad europea y el “Buy European”. Entre los desafíos a abordar se encuentran la necesidad de diversificar socios comerciales y la alta dependencia de la UE de minerales críticos y tierras raras.













