
Grazalema lucha contra las lluvias torrenciales mientras el Papa ofrece esperanza
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Grazalema ha experimentado precipitaciones récord, superando casi todos los registros históricos a excepción de los ocurridos el 29 de octubre en Turís, Valencia, lugar donde se originó una de las mayores catástrofes naturales de España en los últimos años.
En esta ocasión, la rápida evacuación de la población ha evitado la pérdida de vidas, pero no ha podido mitigar la angustia que sufren sus habitantes ante la persistencia de las lluvias. Sus hogares, calles, parques, la iglesia, y la vida cotidiana del pueblo se ven amenazados por las severas condiciones climáticas.
Como Marta, y antes como Leonardo, cientos de personas desplazadas en toda España viven momentos de gran preocupación, esperando que el temporal amaine sin causar más daños de los que ya se prevén.
Ignoran qué encontrarán a su regreso, conscientes de que, incluso perdiéndolo todo, al menos han salvado la vida.
El Papa Francisco ha expresado su solidaridad con los afectados, ofreciendo un mensaje de esperanza durante el Ángelus dominical, extendiéndolo a todo el territorio español, así como a Portugal y Marruecos, también azotados por las inclemencias del tiempo. “Envío mis oraciones para toda la población de Portugal, de Marruecos y de España, en particular a la población de Grazalema en Andalucía”, manifestó el Pontífice.
Un Ángelus con acento español
El Ángelus tuvo numerosas referencias a España, resonando con un marcado acento español ante los cientos de peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano.
El Papa recordó la beatificación, ocurrida el sábado en Huércal-Overa, del Cura Valera, párroco del pueblo.
La ceremonia de beatificación fue presidida por el cardenal Semeraro en nombre del Papa Francisco, quien destacó al nuevo beato español como un ejemplo para el sacerdocio: “dedicado plenamente a su pueblo, humilde y primoroso en la caridad pastoral, que su ejemplo de sacerdote centrado en lo esencial sea un estímulo para los sacerdotes para ser fieles a la cotidianeidad vivida con simplicidad y austeridad”.













