
El Real Valladolid al borde del abismo tras un polémico gol anulado
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El Real Valladolid se encuentra en una situación crítica, coqueteando peligrosamente con los puestos de descenso. El equipo dirigido por Tevenet se encuentra a tan solo un punto de la zona roja, dependiendo de los resultados del Huesca y la Cultural Leonesa para mantener la categoría.
La afición pucelana percibe un equipo falto de garra, incapaz de imponerse a sus rivales.
En su último encuentro, el Castellón dominó la primera mitad, llegando al descanso con una ventaja de 0-2 que reflejaba su superioridad. La polémica se encendió tras la anulación de un gol a Chuki por un supuesto fuera de juego, una jugada que, de haber subido al marcador, podría haber cambiado el rumbo del partido.
La indignación de Paco González ante la decisión arbitral
La controvertida jugada no pasó desapercibida para Paco González, director de Tiempo de Juego, quien expresó su indignación en directo tras analizar las imágenes del SAOT.
González cuestionó la decisión arbitral, respaldada por el VAR, argumentando que la distancia del fuera de juego era prácticamente inexistente.
“A mí ya me había parecido escaso”, comentó González, añadiendo con incredulidad: “Es que no sé si hay un centímetro de diferencia”. El periodista incluso llegó a preguntar en antena si realmente existía ese centímetro de fuera de juego, sugiriendo que quizás ni siquiera lo había.
Un fuera de juego casi imperceptible
La posición antirreglamentaria de Chuki era prácticamente invisible a simple vista.
“Es que no se ve ni la sombra de la punta de la bota”, destacó González, señalando que la polémica se centraba en la posición del pie del jugador, ya que las manos no se consideran en la regla del fuera de juego.
La mínima diferencia en la posición del futbolista llevó a Paco González a ironizar sobre la situación, calificándola como un hito insólito en la aplicación de la tecnología. “Debe ser el récord mundial”, sentenció el director de Tiempo de Juego sobre el fuera de juego milimétrico.
En su crítica final, González arremetió contra el sistema de videoarbitraje, argumentando que la tecnología no siempre aclara las jugadas dudosas.
“Cuando tiene las líneas, a veces, lo hacen todavía peor, la verdad”, concluyó, poniendo en tela de juicio la efectividad del VAR.













