
Seguro comunitario ante temporales: prevención y coberturas clave
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El incremento de fenómenos meteorológicos extremos ha situado la protección de las comunidades de propietarios como una cuestión fundamental. Los seguros comunitarios suelen cubrir los daños causados directamente por lluvias torrenciales, fuertes vientos o granizo, incluyendo desprendimientos, roturas en áreas comunes o filtraciones de agua accidentales.
Mantenimiento del edificio: un factor decisivo
Sin embargo, existe una condición crucial: el edificio debe estar correctamente mantenido. Este es, a menudo, el principal escollo. Si los canalones están obstruidos, las cubiertas deterioradas o hay problemas de humedad preexistentes, muchas compañías de seguros pueden interpretar estos daños como resultado de una falta de mantenimiento y, por lo tanto, rechazar la cobertura.
En tales casos, el temporal se considera el desencadenante, pero la causa subyacente es anterior al evento climático.
Elementos comunes vs. elementos privativos
Otro aspecto relevante es la distinción entre los daños en elementos comunes y privativos. Generalmente, la póliza comunitaria cubre fachadas, tejados, portales y garajes. Los daños en el interior de las viviendas suelen ser responsabilidad del seguro del propietario, a menos que el origen del problema se encuentre en un elemento común del edificio.
Gestión ágil del siniestro
La gestión del siniestro debe ser rápida y estar respaldada por la documentación apropiada: notificación al seguro, fotografías, informes técnicos y, en algunos casos, la evaluación de peritos.
Una gestión deficiente puede retrasar reparaciones urgentes o incluso resultar en gastos no cubiertos por la póliza.
La prevención como mejor defensa
La prevención es la mejor estrategia para evitar problemas con el seguro. Revisiones periódicas, limpieza de desagües, inspección de cubiertas y actualización de las pólizas son medidas clave para minimizar conflictos después de un temporal. Anticiparse a los problemas resulta mucho más económico que improvisar cuando el mal tiempo azota. Con una gestión profesional y una póliza adecuada, el seguro comunitario ante temporales se convierte en una verdadera protección para la comunidad.













