
Un colegio religioso compra el histórico edificio del club Stella en Madrid
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La emblemática Piscina Stella, un icono de la arquitectura racionalista en Madrid, tiene nuevo dueño. La Unión Cristiana de San Chaumond, una congregación francesa, ha adquirido el histórico edificio, famoso por sus fiestas y su ambiente liberal durante el franquismo. La congregación planea instalar un centro educativo en el lugar.
El edificio, ubicado en la calle Arturo Soria, ha sido vendido después de permanecer cerrado durante dos décadas. Se convertirá en la futura sede del Colegio Saint Chaumond. La operación fue gestionada por la agencia inmobiliaria TOP Real Estate, especializada en activos singulares.
Según información, la adquisición se produce en un momento de expansión de la congregación en la capital. En los últimos años, su crecimiento se ha visto impulsado por la compra de inmuebles educativos y por litigios que le han permitido apropiarse de propiedades ajenas mediante el derecho de usucapión.
El inmueble fue puesto a la venta en 2018 por los herederos de Manuel Pérez-Vizcaíno y Pérez-Stella, promotor original del complejo. En 2011, el Ayuntamiento de Madrid protegió el edificio mediante un plan urbanístico, limitando las intervenciones en fachadas y elementos estructurales. Sin embargo, esta protección no ha logrado frenar su deterioro.
Actualmente, el edificio cuenta con un nivel tres de protección, uno de los más bajos del catálogo municipal, mientras que sus jardines tienen una protección incluso inferior. En 2024, una propuesta para elevar su protección y declararlo Bien de Interés Patrimonial (BIP) no prosperó.
El edificio se asienta sobre una parcela de aproximadamente 8.000 metros cuadrados, con 4.000 metros cuadrados destinados a jardines. Su nueva utilización como centro educativo requerirá la modificación de la actual calificación de uso dotacional deportivo.
La protección patrimonial del complejo limita las intervenciones. El comprador no podrá modificar la fachada ni los jardines, incluyendo el arbolado, la vegetación y la forja de la puerta de entrada.
Un icono del racionalismo
La Piscina-Club Stella es uno de los ejemplos más singulares del racionalismo madrileño del siglo XX. Su fachada blanca apenas deja entrever el esplendor de un complejo que marcó una época. Su imagen más reconocible, visible desde la M-30, es una estructura circular de inspiración náutica, coronada por el rótulo “Stella”.
Inaugurada en 1947 por iniciativa de Manuel Pérez-Vizcaíno y Pérez-Stella y proyectada por el arquitecto Fermín Moscoso del Prado, la piscina nació como una anomalía en la Madrid de la posguerra. Sus líneas curvas y su concepción como club integral de ocio contrastaban con una ciudad marcada por la Guerra Civil.
La cercanía de la base aérea estadounidense de Torrejón de Ardoz atrajo a familias de militares norteamericanos con alto poder adquisitivo, así como a figuras destacadas de la vida social madrileña. El Stella se consolidó como uno de los escaparates sociales del franquismo en los años sesenta.
El éxito del club impulsó una ampliación en 1952, diseñada por Luis Gutiérrez Soto, uno de los grandes maestros del racionalismo español. A partir de los años ochenta, la competencia de nuevas piscinas privadas y la expansión de instalaciones públicas fueron erosionando su clientela. Incapaz de adaptarse a un nuevo contexto, el Stella cerró definitivamente sus puertas en 2006.













