
Condenan a 41 años de prisión al marido de refugiada asesinada en Logroño
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
El hombre que asesinó a su esposa, Salwa, en Logroño en julio de 2023, ha aceptado una condena de 41 años y 3 meses de cárcel tras un acuerdo alcanzado en el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja.
Reconocimiento de los hechos y cargos
El acusado ha admitido su culpabilidad en los delitos de asesinato (22 años y 6 meses), intento de homicidio de sus tres hijos (18 años) y maltrato habitual en el ámbito familiar (9 meses). Esta confesión ha evitado la necesidad de convocar un jurado popular y ha reducido la petición inicial de la Fiscalía, que solicitaba 52 años de prisión.
Compensación a la familia de la víctima
Además de la pena de prisión, el condenado deberá pagar 1,4 millones de euros a los familiares de Salwa como parte de la responsabilidad civil.
Un crimen premeditado y cruel
Según la investigación, la pareja, originaria de Siria, llegó a España en 2016 como refugiados. Salwa se estaba integrando en la sociedad, estudiando y había decidido quitarse el velo. Su marido, sospechando que ella quería divorciarse y llevarse a los niños a Alemania, planeó el crimen tras consultar a un abogado y decidir que “no lo consentiría jamás”.
Detalles del asesinato
El día del crimen, el hombre llevó a sus hijos a una biblioteca para asegurarse de estar a solas con Salwa.
Al regresar a casa, la atacó por sorpresa con un objeto contundente y, una vez casi inconsciente, la apuñaló repetidamente, prolongando su sufrimiento. La Fiscalía describió la muerte como “una dolorosa agonía innecesariamente alargada”.
Intento de asesinato de los hijos
Tras el asesinato, el hombre recogió a sus hijos y los llevó en autobús a la ribera del río Ebro. Allí, intentó ahogar al hijo menor, de ocho años, pero el niño logró escapar y pedir ayuda. A continuación, arrojó al río a sus otros dos hijos, de nueve y once años, pero varios ciudadanos alertados por el hijo menor lograron rescatarlos.
Reacciones y consecuencias
La abogada de la acusación particular, Laura Ramírez, expresó su conformidad con el acuerdo, subrayando la importancia de “honrar a Salwa y que se hiciera justicia con ella”.
Destacó la dureza de la confesión del acusado y la descripción del plan premeditado, la alevosía y el ensañamiento.
María Victoria de Pablo, abogada de la Asociación Clara Campoamor, calificó el acuerdo como “una rendición por parte del acusado” y resaltó que este “ha reconocido que asesinó a Salwa por el hecho de ser mujer y en el marco de su relación matrimonial”, así como la tentativa de homicidio de sus hijos y el maltrato habitual al que sometía a su esposa.
Durante la vista judicial, el acusado no pidió perdón. Se ha establecido que no podrá comunicarse con sus hijos por ningún medio, una medida que la acusación considera “muy importante para el desarrollo de estos niños”.













