LA CHIRIGOTA DEL BIZCOCHO CONQUISTA A LOS SAETEROS DE CÁDIZ

LA CHIRIGOTA DEL BIZCOCHO CONQUISTA A LOS SAETEROS DE CÁDIZ
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

LA CHIRIGOTA DEL BIZCOCHO CONQUISTA A LOS SAETEROS DE CÁDIZ

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La chirigota del Bizcocho, con su ingeniosa parodia sobre el mundo de los saeteros, ha logrado un éxito rotundo en el Carnaval de Cádiz, conquistando incluso a los propios protagonistas de su representación. Lejos de generar controversia, su propuesta ha sido recibida con humor y agrado por el colectivo saetero.

Reacciones positivas desde el mundo del saetero

La saetera gaditana Carmen Olmedo ha expresado sentirse “superreflejada” en la parodia, calificándola de “súper genial”.

“Me encanta. Tratan el tema con mucho respeto, no se meten con nadie, simplemente parodian un personaje”, ha afirmado Olmedo, destacando el respeto con el que se aborda la figura del saetero.

Detalles que marcan la diferencia

Olmedo ha resaltado varios momentos de la actuación que capturan a la perfección la esencia del saetero.

Uno de ellos es la frase de la presentación: “viva la suerte de poder gritar para que me dejen pasar, yo soy el saetero”, una situación que la artista confiesa haber vivido en numerosas ocasiones al intentar abrirse paso entre la multitud.

Otro detalle que la chirigota ha conseguido plasmar es el gesto de meterse en el balcón tras terminar de cantar. “Es muy típico de los saeteros”, explica Olmedo, quien subraya que no se trata de una actuación para recibir aplausos, sino de una forma de rezar.

Según la saetera, el personaje “está superconseguido”.

Un homenaje en clave de humor

La saetera también ha valorado positivamente el tratamiento musical, destacando la inclusión de la marcha ‘Timanoé’ en el pasodoble y el inicio de un cuplé al estilo de una seguiriya. Asimismo, ha reconocido la veracidad en la caracterización del saetero hombre, “con su pañuelo, engominado”, un personaje que, según ella, “existe”.

Para Carmen Olmedo, la clave del éxito de la chirigota reside en la elegancia con la que se aborda el humor.

“No se están metiendo con nadie, simplemente hacen una caricatura de un personaje que sí existe”, ha señalado. En su opinión, la chirigota, cuyo nombre alude al gesto de mandar callar al público antes de una saeta, no es una ofensa, sino un homenaje a la figura del saetero, contribuyendo a valorar una figura fundamental de la Semana Santa.