
Nuevas protestas de agricultores y ganaderos toman las calles de Logroño
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Agricultores y ganaderos de La Rioja han retomado sus protestas este miércoles con una nueva tractorada que se adentra en el corazón de Logroño. La movilización comenzó a las 9:00 de la mañana con la llegada de los tractores a la capital riojana.
Reivindicaciones frente a la Delegación del Gobierno y el Parlamento
La primera parada estaba programada para las 9:30 frente a la Delegación del Gobierno, donde los manifestantes entregarán sus reivindicaciones para que sean trasladadas al ministro Luis Planas. Posteriormente, la caravana de tractores se dirigió al Parlamento de La Rioja, con llegada prevista sobre las 11:00, para solicitar una reunión con los diputados regionales.
El recorrido de la protesta ha afectado a varias calles principales de la ciudad, incluyendo Muro de la Mata, María Zambrano, Avenida de Portugal, Fuente de Murrieta y la calle Norte, finalizando en el aparcamiento de El Revellín.
La climatología adversa complica la poda y aumenta los riesgos
Esta nueva jornada de protestas coincide con un período crucial en el campo: la poda. Este año, la labor se ha visto significativamente complicada debido a las constantes lluvias, según explica el agricultor e ingeniero agrícola Jesús Antón.
El problema principal radica en que “estamos todo el tiempo con agua, lluvias, con lo cual siempre los cortes de poda son con tiempo húmedo y es un factor de contaminación para enfermedades de madera”.
Antón advierte que el riesgo de hongos y enfermedades fúngicas en la madera es “bastante preocupante”. Según el agricultor, la situación de este año “será la puntilla para muchas de las cepas que ya están enfermas”. Las soluciones se centran en la aplicación de tratamientos específicos en los cortes, lo que conlleva un incremento considerable de los costes, que, en la situación actual de los agricultores, a menudo hace que el proceso sea “inviable”.
A la elevada humedad se suma la imposibilidad de encontrar periodos secos para trabajar. “El tiempo pasa y la poda hay que hacerla”, lamenta Antón, quien asegura que “no hay tregua, no nos da tregua”.
Esta situación obliga a realizar las labores en condiciones adversas, lo que se suma a la escasez de mano de obra: “Cada vez hay menos mano de obra y con menos medios tienes que hacer más hectáreas para poder seguir adelante”.
Riesgos de infección y vulnerabilidad de los viñedos
El ingeniero agrícola explica que la humedad ambiental impide que las heridas de la poda cicatricen, dejándolas abiertas y expuestas a infecciones durante más tiempo. “El riesgo de contaminación son muchos días y muchas horas con lluvia”, subraya. Por ello, es fundamental realizar el menor número de cortes posible y tratarlos de forma inmediata, una tarea especialmente delicada en los viñedos viejos, que son los que atesoran la máxima calidad.













