Maryse Condé narra la vida de su abuela en ‘Victoire’: una historia de cocina criolla y legado femenino

Maryse Condé narra la vida de su abuela en ‘Victoire’: una historia de cocina criolla y legado femenino
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Maryse Condé narra la vida de su abuela en ‘Victoire’: una historia de cocina criolla y legado femenino

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A un año del fallecimiento de la destacada escritora antillana Maryse Condé, la editorial Impedimenta ha rescatado una de sus novelas más significativas, **Victoire**, una obra que explora temas de mujeres, diversidad racial y colonialismo a través de la vida de su abuela.

“En estas páginas pretendo reivindicar el legado de una mujer que, aparentemente, no dejó ninguno. Establecer el nexo entre su creatividad y la mía. Conectar los sabores, colores y aromas de las carnes o las verduras con los sabores, colores y aromas de las palabras”, así describió Maryse Condé (1934-2024) su propósito al escribir **Victoire** (2006), novela inspirada en la vida de su abuela, Victoire, una cocinera criolla cuya habilidad se convirtió en arte.

Condé, quien ganó notoriedad en años recientes gracias al Nobel de Literatura alternativo en 2018 y su doble candidatura al Man Booker Prize, sigue siendo una figura relativamente desconocida para muchos lectores, a pesar de la vasta y versátil obra que comenzó a publicar a los cuarenta años. Además de narrativa, Condé escribió memorias, teatro y ensayo, siempre con una mirada postcolonial y feminista que fusiona la cultura autóctona con la perspectiva de una mujer cultivada y cosmopolita.

En **Victoire**, Condé reflexiona sobre el proceso de escritura mientras narra la vida de su abuela, una mujer blanca y de origen humilde que crió sola a su hija. Este contraste con el ambiente culto en el que creció Maryse despertó su curiosidad y la impulsó a reconstruir un pasado que también es suyo.

El hallazgo de una historia

Condé admite las limitaciones de su búsqueda, señalando que la novela combina realidad e imaginación debido a la falta de fuentes. No pretende ser una biografía fiel, sino una exploración de la identidad femenina ligada a la práctica creativa. La imaginación le permite llenar huecos y completar silencios, reflejando una verdad que puede ser la de muchas mujeres.

El título original, “Victoire, les saveurs et les mots” (Victoire, los sabores y las palabras), captura mejor el viaje compartido entre la protagonista y la escritora en esta exploración de la identidad femenina ligada a la práctica creativa. El título en castellano enfatiza la conexión entre madre e hija, un vínculo esencial en la obra.

Mujer, pobre y de minoría étnica

Victoire nació marcada por su origen: hija de una joven negra de catorce años y un padre blanco desconocido. Criada por su abuela, su “blancura australiana” la convirtió en una extraña en ambos mundos. Trabajó como criada y repitió el patrón materno al tener una hija fuera del matrimonio, la madre de la autora. Con el tiempo, Victoire se gana una reputación como cocinera, lo que le permite costear los estudios de su hija, aunque sus relaciones para lograrlo pueden resultar controvertidas.

Condé analiza la figura masculina y los patrones recurrentes que dejan a las mujeres vulnerables. Más allá del abuso sexual, incluso con consentimiento, el hombre puede abandonar a la mujer sin consecuencias. En la colonia, los hombres blancos dejaban hijos sin interesarse por ellos.

La perspectiva poscolonial también ofrece matices, como la diferente percepción del racismo y la fluidez de género en las relaciones íntimas. La cultura popular asumía estas relaciones sin el tabú y la culpa de la cultura cristiana.

El inevitable choque generacional surge cuando la hija de Victoire, educada en el sistema occidental, rechaza el rol pasivo de su madre. A pesar de que Victoire está agradecida con sus patrones por la educación de su hija, la joven forma parte de un mundo nuevo donde las nuevas generaciones ya no se callan.

Empoderamiento entre fogones

En la tradición literaria, las artes culinarias están vinculadas a mujeres que se emancipan gracias a su destreza en la cocina. **Victoire** se inscribe en esta categoría. A pesar de comenzar con tareas domésticas ingratas, Victoire aprende a cocinar observando a las cocineras. Su ingenio reside en el uso imaginativo de alimentos autóctonos, rindiendo homenaje a sus ancestros y reivindicando su legado a través de la alimentación.

A través de su trabajo, se entrelazan las relaciones con la familia y el resto del servicio. Los personajes y sus conexiones están llenos de ambigüedades y sombras. Condé ve el trabajo meticuloso de su abuela como un arte equivalente a la escritura, canalizando sus inquietudes de forma creativa.

La concepción culinaria de Victoire refleja el paso del tiempo, mezclando tradición con innovación y anticipando una era en la que la identidad gana protagonismo. Victoire se reinventa en varios puntos, el último de ellos de la mano de su hija, lo que supone una ruptura traumática. Preparó a su hija para el nuevo siglo, pero en ese nuevo siglo, Victoire ya no encaja.

Una “victoria” literaria

Maryse Condé comparte con su protagonista la capacidad de superar adversidades y labrarse un camino por sí mismas. Incluso en sus últimos años, impedida y ciega, dictaba sus historias. Sus novelas se leen con deleite y resultan instructivas, abordando personajes sin voz y lugares ninguneados por Occidente. Condé demuestra sus dotes narrativas con un estilo ameno, diálogos vivos y personajes robustos.

A través de la vivencia individual de su abuela, Condé se acerca a la vida colonial y la cultura antillana, representando la realidad de muchas mujeres de su época. Más allá de cualquier premio, **Victoire** es otra victoria literaria de una gran escritora.