
CALZADA ROMANA ENTRE BENAOCAZ Y UBRIQUE DAÑADA POR LAS LLUVIAS TORRENCIALES
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Las intensas lluvias de las últimas semanas en la Sierra de Cádiz han provocado daños significativos en la calzada romana que une Benaocaz y Ubrique, poniendo de manifiesto la vulnerabilidad del patrimonio histórico ante fenómenos meteorológicos extremos.
Este valioso trazado, parte del legado viario de época imperial en la Serranía, ha sufrido socavones, arrastre de material y deterioro de los cantos originales debido a la canalización natural del agua a lo largo de algunos tramos. Esta situación debilita una infraestructura milenaria que soporta un uso recreativo constante.
El Ayuntamiento de Ubrique ha alertado a los bomberos para evaluar el estado de la calzada y descartar riesgos para las personas, así como para determinar la necesidad de actuaciones urgentes.
Según fuentes municipales, el firme presenta puntos inestables, especialmente en zonas donde el agua ha excavado pequeñas zanjas aprovechando la pendiente natural del terreno.
Además, el municipio mantiene el nivel uno de emergencia local desde finales de enero debido a la acumulación de incidencias. Desde el 22 de enero, se han registrado 1006 litros de lluvia por metro cuadrado, superando la media habitual para este periodo.
Medidas Adicionales en Ubrique
La empresa municipal Aguas de Ubrique ha finalizado la construcción de una nueva canalización para aliviar la presión del agua en los colectores de Ubrique Alto, una de las áreas más afectadas por la escorrentía superficial.
Se espera que esta actuación entre en funcionamiento en breve.
La Junta Local de Seguridad ha informado que continúan los trabajos de emergencia para facilitar el acceso a las viviendas y el tránsito seguro en las calles afectadas por la circulación superficial del agua. En este dispositivo participan efectivos municipales, servicios de emergencia, brigadas especializadas, la empresa pública Tragsa y el dispositivo autonómico Infoca.
También se están realizando trabajos forestales para asegurar el arbolado con riesgo de caída, una medida necesaria tras varios episodios de viento y saturación del suelo que han debilitado las raíces.
La preocupación municipal se extiende a las infraestructuras viarias, tras el desprendimiento del extremo final del túnel de Valdeinfierno en la A-381, a la altura de Los Barrios, un incidente que refleja la magnitud del temporal.
Llamamiento a la Conservación
Expertos en conservación del patrimonio recuerdan que las calzadas romanas no fueron diseñadas para soportar escorrentías intensas y continuadas, por lo que urgen planes específicos de drenaje, mantenimiento periódico y control de usos para garantizar su preservación.
En el caso de Ubrique, la evaluación técnica determinará el alcance de las reparaciones necesarias para evitar que futuros episodios de lluvia pongan en peligro este tramo histórico, crucial para la identidad cultural y turística de la comarca, especialmente en un contexto de cambio climático con lluvias cada vez más intensas.