Precauciones Esenciales en Terrazas y Balcones Durante Vientos Fuertes

Precauciones Esenciales en Terrazas y Balcones Durante Vientos Fuertes
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Precauciones Esenciales en Terrazas y Balcones Durante Vientos Fuertes

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Cuando el viento arremete con fuerza, las terrazas y balcones pueden transformarse en escenarios de riesgo si no se toman las debidas precauciones. Diversos objetos comunes en estos espacios, carentes de la resistencia necesaria, pueden ser desplazados, volcados o incluso proyectados al vacío. Es fundamental identificar qué elementos representan un peligro potencial y actuar en consecuencia.

Mobiliario Ligero y Plegable: Un Riesgo Evidente

Sillas y mesas plegables, frecuentemente fabricadas con materiales de escaso peso, son susceptibles de ser levantadas por el viento con facilidad. Su caída desde alturas considerables no solo implica daños materiales, sino que también conlleva un riesgo para quienes se encuentren en las inmediaciones.

La solución más prudente radica en guardarlos o asegurar su estabilidad mediante fijaciones robustas.

Maceteros y Jardineras: Equilibrio Precario

Los maceteros de dimensiones reducidas y las jardineras que carecen de un equilibrio adecuado también representan un peligro latente. Su escaso peso los hace propensos a moverse o volcarse, especialmente si están ubicados en barandillas. Las plantas de gran altura y estructura delgada actúan como velas, incrementando la fuerza del viento y, por ende, la probabilidad de caída.

Toldos y Sombrillas: Resistencia al Viento

Toldos y sombrillas sin una sujeción firme constituyen otro punto crítico. Desplegados, ofrecen una amplia superficie de resistencia, lo que facilita su rotura o desprendimiento.

En días ventosos, es imperativo mantenerlos cerrados para prevenir daños estructurales y desplazamientos descontrolados.

Objetos Decorativos: Peligro Oculto

Los objetos decorativos tampoco están exentos de peligro. Faroles, velas, figuras ornamentales o elementos de cerámica pueden convertirse en fragmentos peligrosos al romperse durante una caída. Cojines, manteles y alfombras de exterior pueden ser arrastrados por el viento, generando molestias y suciedad en lugares inesperados.

Dispositivos Eléctricos: Riesgo Añadido

Los dispositivos eléctricos no escapan al riesgo. Lámparas portátiles, ventiladores o pequeños electrodomésticos pueden caer si no están debidamente fijados.

El movimiento constante provocado por el viento puede dañar los cables y provocar averías, lo que agrava el peligro en entornos húmedos.

Estructuras Ligeras: Un Peligro Latente

Tendederos, estanterías ligeras y armarios de plástico también deben ser retirados. Estas estructuras, diseñadas para resistir empujes laterales fuertes, pueden volcarse con facilidad. En espacios reducidos, su caída puede desencadenar un efecto dominó, arrastrando consigo otros objetos.

Anticipación: La Clave de la Seguridad

La seguridad comienza con la anticipación. Antes de que el viento gane intensidad, es aconsejable recoger todo aquello que pueda desplazarse, reforzar los elementos pesados y despejar la superficie.

Esta acción sencilla reduce el riesgo de accidentes y protege tanto los objetos como el propio espacio.

Prevención: La Mejor Estrategia

En resumen, no todos los elementos son compatibles con el viento. Los objetos ligeros, los muebles sin anclaje y los adornos deben retirarse temporalmente. La prevención es esencial para mantener la terraza o el balcón en condiciones seguras y evitar consecuencias innecesarias cuando las condiciones meteorológicas se tornan adversas.