
El Mensaje Oculto de Bad Bunny en la Super Bowl
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La actuación de Bad Bunny en el intermedio de la Super Bowl trascendió lo musical y lo político. Fue una celebración de la latinidad, la humanidad y los migrantes, una reivindicación de la identidad sin necesidad de pedir permiso. Representó una alternativa festiva frente a un gobierno estadounidense que promueve el odio y el supremacismo blanco.
Un bálsamo contra la inhumanidad
La música de Bad Bunny actuó como un bálsamo, barriendo con su carisma la inhumanidad proveniente de Estados Unidos y silenciando las voces que se alzan contra los migrantes, las mujeres, la ciencia y los desposeídos. Su presentación contrastó con el recuerdo de arrestos de niños ecuatorianos, asesinatos y migrantes atrincherados por el miedo.
El cantante ofreció una alternativa que conectó con la necesidad de amparo y liderazgo. Recordó la importancia de transmitir un mensaje claro y esperanzador a través de acciones concretas, en lugar de enfrascarse en discusiones estériles contra el extremismo.
Renovar el mensaje progresista
El mundo que cree en la justicia social y los derechos se ha visto atrapado en argumentar contra el trumpismo, perdiendo tiempo, energía y la atención de sus votantes. Es crucial renovar el mensaje progresista, hacerlo creíble y atractivo para las nuevas generaciones.
Vivimos en un momento de la historia con avances significativos en derechos, democracia y ciencia. Sin embargo, es necesario abordar las necesidades cotidianas de la gente, como el acceso a la vivienda, la alimentación y la educación.
Un nuevo intento de unidad en España
En España, la izquierda busca alinearse en un gesto de futuro. Gabriel Rufián propone unir incluso a los partidos nacionalistas, buscando un denominador común que permita crear una alternativa real y creíble. Esta alternativa debe evitar la parálisis por análisis, proponer objetivos claros y cumplir con sus compromisos.
Es fundamental luchar contra la ultraderecha con propuestas concretas y una nueva comunicación, en lugar de caer en debates estériles. Bad Bunny demostró que se puede ofrecer un modelo alternativo sin necesidad de criticar directamente a los oponentes.
Un nuevo mundo con una nueva coalición política podría ser la clave para frenar el avance de la ultraderecha a nivel global. Una coalición poderosa que conecte con las personas, refrescando la tierra quemada del desencanto y ofreciendo esperanza a una ciudadanía progresista huérfana de soluciones.













