Urtasun restituye bienes incautados a iglesias en la Guerra Civil

Urtasun restituye bienes incautados a iglesias en la Guerra Civil
Imagen de archivo: https://www.abc.es/

Urtasun restituye bienes incautados a iglesias en la Guerra Civil

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, se desplazó este jueves a Brihuega (Guadalajara) para oficializar la restitución de bienes procedentes de iglesias y monasterios incautados durante la Guerra Civil y que nunca fueron devueltos por la dictadura. Se trata de tres esculturas de gran tamaño, fragmentos de sepulcros y una cruz procesional, según informó el Ministerio en una nota.

«Vamos a seguir sumando procesos restitutivos» , afirmó Urtasun.El titular de Cultura tiene además sobre la mesa la reclamación de dos parroquias de Yebes y Pareja por dos cuadros depositados en el Museo del Prado. La Abogacía del Estado ya ha informado favorablemente y solo falta la firma del ministro.Las piezas restituidas proceden de las iglesias de San Miguel y San Felipe y del Monasterio de Santa Ana, en Brihuega.

A partir de ahora podrán visitarse en el Museo de Historia de Brihuega y en el Museo Diocesano de El Casar. Todas ellas habían sido localizadas en el Museo Arqueológico Nacional (MAN).

A estas se suma una cruz procesional de la parroquia de El Casar, que se encontraba en el Museo Nacional de Artes Decorativas.«Este acto de restitución es algo más que una expresión de nuestra responsabilidad y de nuestro deber como Gobierno; es un acto de reparación y homenaje a quienes, en tiempos muy difíciles, mantuvieron encendida la llama de la cultura y la salvaguarda de nuestro patrimonio», señaló el ministro.Ley de Memoria DemocráticaSegún explica Cultura, los bienes localizados en el MAN fueron evacuados en mayo de 1938 por la Junta Delegada de Incautación, Protección y Salvamento del Tesoro Artístico de Madrid, tras los daños sufridos durante la guerra. Entre ellos figuran una estatua yacente de alabastro, un fragmento de sarcófago con escudo blasonado, una lápida con la figura yacente del arcipreste de Talamanca y la figura orante de don Juan de Molina.

Nunca regresaron a sus lugares de origen.En cuanto a la cruz procesional, perteneciente al obispado de Sigüenza-Guadalajara, el Ministerio señala que el Servicio de Recuperación Artística –encargado de las devoluciones tras la contienda– organizó exposiciones públicas con bienes incautados y, al no ser reclamada, la pieza acabó depositada en el Museo Nacional de Artes Decorativas.Estas restituciones se amparan en la Ley de Memoria Democrática, aprobada en 2022, que reconoce la posibilidad de devolver bienes expoliados durante la guerra. El Ministerio de Cultura, con ocho meses de retraso sobre lo que marcaba la ley, publicó un inventario con los bienes incautados que había localizado en sus colecciones.

Anteriormente, lo había hecho el Museo del Prado.«Vamos a seguir sumando procesos restitutivos», afirmó el ministro de CulturaNo ha habido más ministerios que hayan cumplido con esta obligación; el de Memoria Democrática, impulsor de la norma, ni siquiera ha aprobado un reglamento para protocolizar estos casos. Esa es precisamente una de las razones por las que estos procedimientos de restitución están siendo tan lentos.

En los más de dos años que lleva al frente del departamento, Urtasun ha devuelto unos cuadros a los herederos de Pedro Rico, alcalde republicano de Madrid, y un lienzo a la Fundación Francisco Giner de los Ríos. Cultura reconoce haber recibido una decena de reclamaciones.Fuera de este ámbito, el Cabildo de Gran Canaria restituyó cinco cuadros incautados durante la Guerra Civil a la familia de Pedro Rico.

Asimismo, el Ayuntamiento de Burgos (mayo de 2023) y el Ministerio de Industria y Turismo (agosto de 2022) devolvieron tres obras a la familia del empresario vasco Ramón de la Sota y Llano.