
Crisis turística en Cuba obliga al cierre de hoteles españoles
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La industria turística en Cuba enfrenta un momento crítico debido a una combinación de factores que incluyen una severa crisis energética y la inestabilidad internacional. Esta situación ha forzado a importantes cadenas hoteleras españolas, con sede en Mallorca, a implementar medidas drásticas, incluyendo el cierre temporal de algunos de sus establecimientos.
Cierre estratégico ante la baja demanda
Valentin Hotels, por ejemplo, ha suspendido operaciones en uno de los tres hoteles que administra en la isla.
Lázaro Criado, director general de Valentin Hotels en Cuba, describe esta acción como “una medida adaptativa” frente a una reducción drástica en la demanda, exacerbada por la reciente suspensión temporal de vuelos por parte de aerolíneas canadienses.
Criado enfatiza que esta medida es de carácter provisional, ya que las aerolíneas tienen previsto reanudar sus operaciones a partir del 30 de abril. La decisión busca optimizar los recursos y asegurar la sostenibilidad de las operaciones restantes.
Reubicación de turistas y gestión de la crisis
Aunque los hoteles cuentan con generadores eléctricos que mitigan los cortes de energía, la escasez general de recursos representa un desafío significativo.
La estrategia de Valentin Hotels implica la reubicación de los huéspedes con reservas en otros hoteles de la cadena que ofrecen servicios similares. Esto permite consolidar la ocupación en un número menor de establecimientos, haciéndolos más viables económicamente.
Criado asegura que la salida de los turistas del país se está gestionando de manera ordenada, sin generar caos ni incertidumbre.
Las aerolíneas están evaluando alternativas para asegurar el suministro de combustible, como el reabastecimiento en destinos cercanos como República Dominicana, una práctica ya adoptada por Air Europa.
Un futuro incierto pero esperanzador
Los directivos de las cadenas hoteleras españolas en La Habana están coordinando esfuerzos para minimizar el impacto de la crisis en los turistas y planificar la recuperación de la actividad. Lázaro Criado describe la situación actual como “el escenario más retador” que ha enfrentado, reconociendo que el sector se enfrenta “al mayor de los retos que experimenta la industria turística cubana en los últimos 10 años”.
A pesar de las dificultades, Criado se mantiene optimista y confía en que la situación mejore en el futuro, afirmando que “siempre llega la calma tras la tempestad”.