CUARTO DESAHUCIO FRUSTRADO PARA MARIANO EN MADRID

CUARTO DESAHUCIO FRUSTRADO PARA MARIANO EN MADRID
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

CUARTO DESAHUCIO FRUSTRADO PARA MARIANO EN MADRID

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Mariano Ordaz, un hombre de 67 años, ha logrado evitar su desahucio por cuarta vez gracias a la movilización vecinal y del Sindicato de Inquilinas. Decenas de personas se congregaron frente a su vivienda en el barrio de Embajadores, Madrid, para impedir que la policía ejecutara la orden de desalojo.

Solidaridad vecinal impide el desalojo

A pesar de la intensa lluvia, los manifestantes se mantuvieron firmes en su apoyo a Mariano, quien reside en una vivienda propiedad de una orden religiosa franciscana. La comitiva policial y judicial finalmente se retiró alrededor de las 9:20 de la mañana, más de dos horas después de la hora prevista para el desalojo.

El Sindicato de Inquilinas celebró la noticia en sus redes sociales: “¡Lo hemos parado, Mariano se queda!”. La organización ha brindado un apoyo constante a Mariano, denunciando el “acoso inmobiliario” por parte de la Venerable Orden Tercera (VOT), que, según el Sindicato, ha dejado que la vivienda se deteriore.

Una vivienda en condiciones precarias

Mariano se enfrenta a una situación compleja. El techo de su cocina se derrumbó hace meses debido a problemas de humedad, dejando la estancia inutilizable. Pilotes colocados por los bomberos sostienen la estructura, ocupando también parte del baño. Mariano se ve obligado a cocinar con un hornillo y a ducharse en casas de amigos.

La propiedad se niega a realizar las reparaciones necesarias a menos que Mariano abandone la vivienda, una condición que él rechaza por temor a no poder regresar. Ya en 2022, Mariano estuvo a punto de ser desalojado por impagos, pero la movilización del Sindicato de Inquilinas y el freno judicial lo impidieron.

Negociación y futuro incierto

Mariano, jubilado tras trabajar en hostelería y en el Hospital Gregorio Marañón, desea renegociar su deuda y el alquiler con la orden religiosa. A cambio, pide que las obras se realicen mientras él permanece en la vivienda o que se le garantice su regreso una vez finalizada la rehabilitación. Sin embargo, la propiedad ha rechazado sus peticiones e incluso una reunión.

Mariano teme que se trate de una “treta” para forzarlo a abandonar su hogar, donde ha vivido toda su vida. El apoyo del Sindicato de Inquilinas se ha convertido en su principal protección ante esta difícil situación.</