
PEÑARROYA DE TASTAVINS: UN VIAJE EN EL TIEMPO ENTRE DINOSAURIOS Y ARTE MUDÉJAR
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
En la provincia de Teruel, se alza Peñarroya de Tastavins, una joya medieval en la comarca del Matarraña. Este pintoresco pueblo, de calles empinadas y balcones de madera torneada, se encuentra custodiado por el imponente Tossal de la Mola, ofreciendo una estampa que transporta al viajero a otra época.
Un Legado Paleontológico Único
Peñarroya de Tastavins es mundialmente conocida por su legado paleontológico. Aquí se hallaron los restos del **Tastavinsaurus sanzi**, un saurópodo herbívoro de aproximadamente 17 metros de longitud que habitó la zona hace unos 110 millones de años. Este ejemplar, uno de los más completos y mejor conservados del mundo en su especie, se exhibe en el centro Inhospitak. El museo también ofrece audiovisuales sobre el proceso de excavación, permitiendo a los visitantes sumergirse en la prehistoria y conocer la evolución de estos gigantes.
Historia y Patrimonio Arquitectónico
La historia de Peñarroya de Tastavins está ligada a su antiguo castillo, cuyos vestigios aún se pueden apreciar en la parte alta del pueblo. Tras ser reconquistada en 1169, la villa pasó a manos de la Orden de Calatrava en 1209, cuya influencia es visible en la arquitectura local, como el Pont Xafat, un profundo tajo en la roca que servía como foso defensivo del castillo. Pasear por el casco urbano es un viaje en el tiempo, con casas palaciegas como la de Palomo, l’Afaito o la Ximeta, que reflejan la antigua prosperidad de las familias locales. Destaca el ayuntamiento, un edificio renacentista del siglo XVI, que alberga una antigua cárcel con esgrafiados realizados por los presos.
El Santuario de la Virgen de la Fuente: Un Tesoro Mudéjar
A solo dos kilómetros del pueblo, se encuentra el santuario de la Virgen de la Fuente, un espacio de espiritualidad y arte mudéjar declarado Patrimonio de la Humanidad. El complejo alberga dos ermitas en un entorno natural junto al río Tastavins. La Ermita de Dalt, del siglo XIV, esconde una valiosa techumbre de madera policromada con motivos heráldicos y rostros humanos, considerada una obra maestra de la carpintería aragonesa. La Ermita de Baix, de estilo barroco, fue construida posteriormente para acoger a los peregrinos. El sonido del agua de la fuente de quince caños añade un toque mágico a este enclave.
Iglesia de Santa María la Mayor y Espacio Gótico Lo Roser
En el entramado urbano, la iglesia de Santa María la Mayor domina el horizonte con su torre campanario. Este templo del siglo XVIII, de estilo renacentista tardío, destaca por su fachada monumental y su interior con restos de pinturas barrocas y una pila bautismal con el escudo de la Orden de Calatrava. Cerca se encuentra el espacio gótico Lo Roser, rehabilitado como centro cultural en las ruinas de la antigua iglesia de San Miguel del siglo XIV.
Naturaleza Impresionante: Las Rocas del Masmut
El entorno natural de Peñarroya de Tastavins es tan espectacular como su patrimonio. Las Rocas del Masmut, un monolito de paredes verticales de más de 100 metros de altura, son un santuario para colonias de buitres. Los senderistas pueden disfrutar de la majestuosidad de estas formaciones geológicas y del Tossal d’Encanader, la segunda mayor altura de los Puertos de Beceite, con rutas entre pinos, encinas y fauna variada, como la cabra montés.
Peñarroya de Tastavins ofrece una combinación de arte, deporte y naturaleza que la convierte en un destino imprescindible en la comarca del Matarraña. Un lugar donde cada piedra cuenta una historia y cada rincón invita a regresar.













