
Carreteras Españolas en Crisis: Socavones y Peligro para los Conductores
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El aumento del uso del coche particular debido a problemas en el transporte ferroviario, los altos precios de los vuelos y las recientes tormentas han puesto de manifiesto el estado de las carreteras españolas. Miles de ciudadanos han optado por coches o autobuses para sus desplazamientos, una solución que, si bien efectiva, conlleva riesgos debido al deterioro de las infraestructuras.
El Problema: Socavones y Deterioro Generalizado
Las redes sociales se han inundado de quejas sobre el estado de las carreteras, con usuarios denunciando socavones y “agujeros asesinos” que evidencian la falta de mantenimiento. Estas deficiencias se han agravado con las lluvias de las últimas semanas.
Un ejemplo de esta situación se vivió en el kilómetro 307 de la A-4, donde varios vehículos sufrieron reventones de neumáticos debido al mal estado del asfalto.
Déficit de Inversión en Conservación
A pesar de contar con una de las redes de carreteras de alta capacidad más extensas de Europa, España sufre un importante déficit de conservación. Mientras que la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX) estima que se necesitan 100.000 euros al año por kilómetro para un correcto mantenimiento, la inversión actual ronda los 23.000 euros.
Federico Soria, presidente de ACEX, ha señalado la necesidad de invertir 2.000 millones de euros en la red estatal, una cifra muy alejada de la realidad presupuestaria actual.
Dimisión en el Ministerio y Testimonios de Conductores
A esta crisis se suma la reciente dimisión de la jefa de conservación de carreteras del ministerio, Paula Pérez, aunque desde Transportes aseguran que se debe a motivos personales y profesionales.
Óscar Blanco, camionero con años de experiencia, describe la situación actual de las carreteras como “penosa”, afirmando que el firme se ha deteriorado gravemente con las últimas tormentas.
Blanco critica que, en lugar de asfaltar, “se parchea”, una solución insuficiente que se deteriora rápidamente.
Según el transportista, la medida actual consiste en “poner unos conos”, pero el problema de fondo persiste. Este mal estado no solo afecta a los vehículos, sino también a los conductores, cuyas espaldas sufren las consecuencias.
Tramos Críticos y Peligros para los Conductores
Blanco señala tramos concretos en autovías como la A-67 (Palencia-Santander), la A-66 (Ruta de la Plata) o la A-1, donde el carril derecho presenta “tramos impracticables, un bache continuo”. Esta situación hace el viaje “totalmente, mucho más peligroso”.
El mal estado de las carreteras provoca pinchazos, reventones, daños en los amortiguadores y accidentes, perjudicando a miles de conductores que se enfrentan a estas adversidades sin saber cómo actuar ante los daños.













