
El Campo Andaluz Asolado por las Tormentas: Pérdidas Incalculables
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Las intensas lluvias que han azotado Andalucía desde principios de año, producto de múltiples borrascas, han devastado el sector primario, además de causar desalojos y daños en infraestructuras. Agricultores y ganaderos se enfrentan a pérdidas “incalculables” mientras intentan evaluar los daños y recuperar la normalidad.
Impacto Devastador en la Agricultura y Ganadería
Organizaciones agrarias como UPA, Cooperativas Agroalimentarias, COAG y Asaja han alzado la voz sobre la magnitud de las pérdidas. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha reconocido la dificultad de ofrecer cifras concretas debido a la evaluación en curso. Sin embargo, ha prometido que el Gobierno está dispuesto a flexibilizar la Política Agrícola Común (PAC), revisar los módulos del IRPF y garantizar la mano de obra necesaria para el campo, además de ofrecer ayudas directas y créditos.
Las provincias de Cádiz y Málaga han sido particularmente afectadas. Según datos del Ministerio de Agricultura, más de 14.000 hectáreas de la comunidad autónoma han sufrido daños, lo que representa más de la mitad de la superficie agrícola afectada en toda España.
El sector primario exige ayuda a las administraciones y reclama políticas de prevención que no se han implementado.
Lluvia Sobre Lluvia: Problemas Estructurales Agravados
José Miguel Hernández, agricultor del Bajo Guadalete, Cádiz, señala que las pérdidas son incalculables debido a la persistencia de las inundaciones y el deterioro de los caminos rurales. Estima pérdidas de unos 220.000 euros solo en cultivos.
Hernández destaca la falta de inversión en infraestructuras hidráulicas, limpieza de cauces y mantenimiento de drenajes. Denuncia la obsolescencia de las tuberías de fibrocemento y la necesidad de planes integrales para la gestión del agua tanto en sequías como en lluvias extremas.
En Jaén, Antonio Punzano, ganadero trashumante, lamenta la muerte de un 60% de sus corderos debido a la humedad constante y las infecciones. Asegura no haber vivido nunca una situación similar y estima pérdidas económicas entre 15.000 y 20.000 euros. Pide ayudas justas que tengan en cuenta las diferencias entre la ganadería trashumante y la estabulada.
Escenario Límite e Incertidumbre
En Antequera, Málaga, Carmen Roldán, ganadera de ovejas, describe una situación límite por el impacto de las lluvias y problemas como la lengua azul. Habla de pérdidas de “varios miles de euros” y de una rentabilidad cada vez menor. Denuncia la burocracia y la lentitud en la llegada de las ayudas.
La Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía está evaluando la situación y trasladando los datos para articular las ayudas. El ministro Planas ha solicitado a la Comisión Europea la activación de la Reserva de Crisis Agrícola.
El sector insiste en que la solución no puede limitarse a compensaciones puntuales. La prevención, la inversión en infraestructuras y la adaptación al cambio climático son cruciales para proteger la economía rural andaluza de futuros temporales.













