DELICIAS DE MALASIA: UN VIAJE A TRAVÉS DE SUS 5 POSTRES MÁS EMBLEMÁTICOS

DELICIAS DE MALASIA: UN VIAJE A TRAVÉS DE SUS 5 POSTRES MÁS EMBLEMÁTICOS
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DELICIAS DE MALASIA: UN VIAJE A TRAVÉS DE SUS 5 POSTRES MÁS EMBLEMÁTICOS

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La repostería malaya es un crisol de sabores y tradiciones, influenciada por la rica historia culinaria del país, donde convergen las culturas malaya, china e india. Los postres de Malasia son variados, aromáticos y estrechamente ligados a ingredientes como el arroz, el coco y el pandan. En Malasia, lo dulce es una parte integral de la vida cotidiana, lleno de color y profundamente arraigado en la cultura callejera.

En este recorrido por la repostería malaya, descubrimos dulces que forman parte del paisaje diario, como el kuih lapis, el cendol y el kuih seri muka. Aunque Malasia puede dividirse por etnias o regiones, hay un denominador común que une a todos: su forma natural de compartir lo dulce en cualquier momento del día.

Cendol

El cendol es uno de los postres más populares de Malasia. Se elabora con hielo picado, leche de coco, azúcar de palma y fideos verdes de arroz aromatizados con pandan. Es una bebida refrescante, perfecta para climas cálidos.

Kuih Lapis

El kuih lapis es un pastel al vapor elaborado en capas de colores a base de harina de arroz y coco. Su textura gelatinosa y su aspecto llamativo lo convierten en uno de los dulces más reconocibles de la repostería local.

Kuih Seri Muka

El kuih seri muka es un postre tradicional de dos capas: una base de arroz glutinoso y una capa superior cremosa de coco y pandan. Es un plato habitual en desayunos, meriendas y celebraciones familiares.

Apam Balik

El apam balik es una especie de panqueque grueso relleno de cacahuete molido, azúcar y maíz dulce. Se dobla en caliente y se comparte en porciones, siendo muy común encontrarlo en puestos callejeros y mercados nocturnos.

Onde-onde

Los onde-onde son bolas de arroz glutinoso rellenas de azúcar de palma líquida y cubiertas de coco rallado. Al morderlas, el interior se libera, convirtiéndolas en uno de los dulces más queridos y reconocibles del país.

Malasia demuestra que el postre es una mezcla y una convivencia. Sus dulces reflejan mercados compartidos, aromas entrelazados y una cocina donde lo dulce no entiende de fronteras culturales. A veces, la mejor manera de entender un país es probando lo mismo que come la gente en la calle, sin necesidad de más explicaciones.