
Ni flores, ni funeral, ni cenizas ni tantán": Una reflexión teatral sobre la vida y la muerte
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La obra de teatro “Ni flores, ni funeral, ni cenizas ni tantán”, dirigida por María Goiricelaya, llega al Teatro de la Abadía tras su estreno en el Teatro Arriaga de Bilbao en enero del año pasado. La pieza, nacida de las residencias dramáticas del Centro Dramático Nacional en 2021, explora temas profundos como la muerte, el buen morir y cómo afrontamos el final de nuestros días.
El título de la obra proviene de una frase que repetía el tío de la actriz Ane Pikaza, quien también participa en la producción.
Esta frase, según Pikaza, resume el tono de la propuesta teatral.
Un viaje a través del Camino de Santiago
La obra narra el viaje de un padre y una hija a través del Camino de Santiago. Este recorrido sirve como hilo conductor para reflexionar sobre la muerte y la finitud de la vida.
María Goiricelaya, dramaturga y directora, destaca que la obra aborda cómo queremos morir y, en consecuencia, cómo queremos vivir, siempre teniendo presente nuestra propia finitud.
Sin embargo, la obra lo hace desde una perspectiva vitalista, con humor y una profunda reflexión compartida.
La colaboración y la conexión humana como pilares
Ane Pikaza resalta la capacidad de María Goiricelaya para crear textos que invitan a la reflexión sobre temas que nos interpelan y preocupan. Ambas artistas fundaron en 2017 la compañía La dramática errante, a través de la cual han explorado su forma de vivir y compartir su conexión con el público y lo humano.
La dramaturga bilbaína añade que el proceso de creación de la obra fue lúdico y familiar, reivindicando la cocreación.
El elenco está conformado por Loli Astoreka, Aitor Borobia, Idoia Merodio, Ane Pikaza, Egoitz Sánchez y Patxo Telleria.













