
El Perdón: Un Camino Hacia la Salud Mental y Física
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La psiquiatra Marian Rojas Estapé destaca el perdón como una herramienta esencial para la salud mental y física. Contrario a considerarlo un acto de debilidad, perdonar es una valiente decisión que permite superar el pasado de manera saludable. Rojas Estapé redefine el rencor como una carga tóxica que afecta el organismo, promoviendo el perdón como un acto de liberación personal.
El Impacto del Rencor en el Cuerpo
Vivir con rabia o resentimiento tiene consecuencias directas en el cuerpo. Estas emociones negativas activan un estado de alerta constante, similar a revivir el daño original repetidamente.
Este estado crónico de alerta libera un exceso de cortisol, la hormona del estrés, debilitando el sistema inmunológico y fomentando la inflamación. En consecuencia, “un cuerpo que vive en rencor se enferma”.
La especialista subraya que volver al pasado con rabia o deseos de venganza es perjudicial para la salud.
El Perdón: Una Decisión Consciente
Uno de los mayores obstáculos para perdonar es creer que debe surgir de una emoción espontánea. Sin embargo, Rojas Estapé enfatiza que el perdón es una elección consciente, no una emoción. Perdonar no implica validar el daño recibido ni olvidar lo sucedido.
Más bien, se trata de no seguir pagando el precio emocional por la herida sufrida y evitar que el dolor del pasado continúe definiendo el presente.
El Poder Transformador del Perdón
La psiquiatra ilustra el impacto transformador del perdón con una escena de *Los Miserables*. El obispo Myriel no solo perdona a Jean Valjean por robarle, sino que le da más objetos de valor para salvarlo y ofrecerle una nueva oportunidad. Este gesto no borra los años de cárcel de Valjean, pero le abre un futuro. “Por primera vez alguien no lo define por su peor error, y eso lo transforma”, explica Rojas Estapé.
El Perdón como Liberación Personal
El perdón no siempre cambia a la otra persona, pero sí nos transforma a nosotros.
Figuras como Irene Villa, que perdonó a los terroristas de ETA que atentaron contra su vida, son un ejemplo de esta liberación. Perdonar es una decisión para proteger la propia mente y el corazón, liberarse de las garras que enferman y poder vivir una vida más plena y feliz. En definitiva, no “renta” seguir adelante con el rencor.













