Católicos solteros encuentran el amor gracias a iniciativa de la Iglesia

Católicos solteros encuentran el amor gracias a iniciativa de la Iglesia
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Católicos solteros encuentran el amor gracias a iniciativa de la Iglesia

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En España, donde casi 15 millones de personas mayores de 30 años están solteras, un 36% de la población adulta, una nueva iniciativa de la Iglesia busca conectar a católicos solteros con vocación matrimonial. Se trata de Lazos de Caná, un proyecto que ha ganado relevancia al abordar la dificultad creciente de encontrar pareja con valores compartidos.

Unión en la fe: Natalia y Fernando, un ejemplo

Natalia Piorno es una de las personas que ha encontrado el amor gracias a Lazos de Caná. Conoció a su futuro esposo, Fernando, en una de las reuniones organizadas por la iniciativa. “Me caso en junio”, anunció en una entrevista, destacando cómo esta red le ha permitido encontrar a alguien con quien comparte su fe y sus valores.

Lazos de Caná: Respondiendo a una necesidad

La iniciativa surge como respuesta a un vacío percibido por muchos católicos solteros en las parroquias.

Natalia explica que, si bien existen grupos para familias, jóvenes, personas mayores y niños, a menudo los solteros se sienten excluidos. El objetivo principal de Lazos de Caná es, por lo tanto, “conocer gente, hacer amigos y compartir la fe”.

Tras una relación larga donde no compartía “los mismos valores ni objetivos”, Natalia buscaba una conexión más profunda. Encontró a Fernando mientras rezaba el rosario en un grupo de oración online. Reconoce la dificultad de encontrar personas que compartan su fe y estén dispuestas a comprometerse con el matrimonio.

¿Cómo funciona Lazos de Caná?

Lazos de Caná organiza encuentros mensuales en cada ciudad participante.

Estos eventos incluyen misa, una hora de adoración y una charla formativa sobre temas como el noviazgo, la soltería o el matrimonio, impartida por sacerdotes, escritores o profesores universitarios.

Tras la formación, se organiza un “picoteo” en la parroquia, un ambiente más distendido donde “realmente se produce el acercamiento”, según Natalia. Es en este momento donde se forman grupos de amistad y, a partir de ahí, “surge lo que tenga que surgir”.

Expansión nacional: De Barcelona a nueve ciudades

Lo que comenzó en Barcelona se ha expandido a nueve ciudades españolas: Madrid, Valencia, Alicante, Mallorca, Zaragoza, Valladolid, Granada y Sevilla. El grupo de edad de los participantes abarca desde los 30 hasta los 60 años. Aunque las actividades son conjuntas, la organización utiliza un formulario de inscripción para gestionar el aforo y conocer la situación de los participantes.