
Sánchez despliega una ofensiva para desenmascarar a Vox
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El Gobierno español, liderado por Pedro Sánchez, ha intensificado su estrategia para confrontar a Vox, denunciando sus métodos de crecimiento basados en el odio y la desinformación. Esta ofensiva se produce en un contexto de creciente preocupación por la normalización de la ultraderecha en el debate público y la convergencia de posturas entre el Partido Popular (PP) y Vox.
La estrategia del PSOE frente a Vox
Los socialistas rechazan la idea promovida por la derecha política y mediática de que el auge de Vox es responsabilidad del PSOE. Argumentan que la intención de voto de Vox en España es inferior a la de sus partidos hermanos en Europa. En este sentido, la estrategia del PSOE se centra en desenmascarar a Vox y denunciar sus contradicciones.
El Gobierno considera que Feijóo, líder del PP, ha adoptado una estrategia de mimetización con Vox, normalizando sus consignas en temas como inmigración, seguridad y ocupación. Esta convergencia ha llevado al PP a hablar abiertamente de una posible coalición de gobierno con Vox en España.
Críticas internas en el PSOE
En medio de esta ofensiva contra Vox, el PSOE ha enfrentado críticas internas por declaraciones de algunos de sus ministros. Las declaraciones del ministro Óscar López sobre la ausencia de oposición a Jorge Azcón por parte del fallecido Javier Lambán, y las del ministro Ángel Víctor Torres sobre Felipe González, han desviado la atención de la estrategia central del Gobierno: denunciar la convergencia entre PP y Vox.
La radicalización del PP
El Gobierno acusa a Feijóo de haber incorporado progresivamente la radicalización del debate público promovida por Vox a su estrategia. Recuerdan que Feijóo inició su liderazgo con promesas de moderación, pero luego adoptó un lenguaje de deslegitimación institucional y normalizó las consignas ultras. Desde el Gobierno señalan frases como “Sanchismo es chavismo” o “El único caudillo que hay en España es el señor Sánchez” como ejemplos de la radicalización del PP.
La respuesta del Gobierno
La estrategia del Gobierno consiste en combatir a Vox, recordar quiénes son y denunciar las contradicciones entre lo que predican y lo que hacen. Pedro Sánchez ya empleó esta táctica en el Congreso al cuestionar la opacidad del sueldo de Santiago Abascal y al denunciar el escándalo del supuesto desvío de fondos de las donaciones para la dana que reunió la organización juvenil Revuelta.
En La Moncloa tienen claro que nadie ha dado aún con la fórmula milagrosa que frenaría a la ultraderecha. No obstante, defienden que es clave la denuncia sistemática de los mecanismos tóxicos con los que consiguen un crecimiento imparable, fundamentalmente el discurso del odio y la mentira.













