
EL FUTURO DE LA HUMANIDAD: UN DEBATE EN LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA
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Un ciclo de conferencias en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza reunió a expertos para debatir sobre cómo será la humanidad dentro de 30 años. El evento, titulado “¿Cómo seremos dentro de 30 años?”, abordó desafíos clave que definirán el futuro, desde la demografía hasta el bienestar físico y mental.
Demografía y Recursos: Un Futuro Posible
El profesor emérito Julio Sánchez Chóliz, coordinador de la jornada, recordó las proyecciones de la ONU que apuntan a una estabilización de la población mundial en torno a los 10.000 millones de personas para 2080.
Sin embargo, el genetista Juan Altarriba se mostró optimista, argumentando que la educación de la mujer, la planificación familiar y su participación en el mercado laboral frenarán el crecimiento. Además, destacó la capacidad de crear alimentos, incluso artificialmente, para solucionar problemas de distribución de recursos.
Avances Contra el Declive Cognitivo
Antonio Lobo, psiquiatra, presentó un estudio pionero realizado en Zaragoza que revela una tendencia decreciente de patologías como la demencia y el Alzheimer.
Este hallazgo, confirmado por investigaciones posteriores, atribuye la mejora a nuevos medicamentos para fases tempranas y a la adopción de hábitos de vida saludables.
Claves para la Salud Mental: Interacción Social y Hábitos Saludables
Los expertos enfatizaron la importancia de no fumar, cuidar la salud cardiovascular y realizar ejercicio físico para combatir enfermedades. No obstante, destacaron especialmente la necesidad de evitar el aislamiento social, subrayando que la interacción es fundamental para la salud mental.
“Hay que hablar con los vecinos, con el de la calle o con el de la tienda, hay que hablar”, afirmaron.
Un Llamado a la Acción Intergeneracional
Julio Sánchez Chóliz envió un mensaje a las generaciones jóvenes, ofreciendo una visión de esperanza condicionada a la acción. “No podemos esperar a que nos lleguen las cosas”, insistió, argumentando que es urgente replantear cuestiones como la distribución de la renta y el sistema de pensiones ante una estructura familiar en constante cambio.
La solución, según el profesor, reside en el diálogo y la colaboración entre generaciones.
“Hablemos todos, y veamos cómo lo hacemos”, propuso, resaltando la disposición de muchos profesionales jubilados a seguir contribuyendo para “generar riqueza, que hay que repartir entre todos”, concluyendo con un mensaje de optimismo.













