
¿Maldición o Coincidencia? La Sombra de la Desgracia se Cierne Sobre España
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Una ola de accidentes ferroviarios en Adamuz (Córdoba), Gélida (Barcelona) y Cartagena (Murcia) ha sumido a España en un ambiente de asombro, luto y desconcierto. Los ciudadanos, exhaustos por una serie de calamidades aparentemente inexplicables, oscilan entre la indignación y la superstición.
En redes sociales como X (Twitter), las voces se multiplican. Muchos exigen responsabilidades políticas, mientras que otros, con un tono entre irónico y fatalista, señalan hacia una causa más trascendental: la supuesta “maldición de Franco”.
Esta idea, aunque controvertida, sugiere que todo comenzó el 24 de octubre de 2019, cuando los restos de Francisco Franco fueron exhumados del Valle de los Caídos por orden del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Según la leyenda, en aquel día, María del Mar Martínez-Bordiú, nieta del dictador, pronunció una frase que resuena con inquietante eco: “Que la maldición de desenterrar a un muerto caiga sobre vosotros”. Lo que en su momento pareció una simple reacción familiar airada, hoy es interpretado por algunos como el inicio de una cadena de tragedias.
Cuando Pedro Sánchez justificó el traslado de los restos de Franco como un gesto histórico, nadie previó la serie de acontecimientos que pondrían a prueba la estabilidad del país.
Poco después de la exhumación, la pandemia de COVID-19 azotó al mundo, dejando en España un saldo oficial de más de cien mil fallecidos.
Las calles vacías, los hospitales desbordados y el miedo colectivo marcaron un trauma aún presente. En medio del confinamiento, algunos recordaban la frase de Merry Franco, cuestionando si “debimos tocar al muerto”.
Pero la pandemia fue solo el comienzo de una serie de calamidades.
Filomena: El País Bajo Cero
Enero de 2021 trajo consigo la histórica nevada de Filomena, que paralizó Madrid durante días, cubriendo la capital con casi un metro de nieve. El caos fue generalizado, con colegios cerrados, carreteras intransitables y barrios incomunicados. La ciudad, blanca e inmóvil, se convirtió en un símbolo de la inacción nacional.
Las críticas al Gobierno no se hicieron esperar, señalando la falta de previsión y coordinación ante la emergencia.
En las redes sociales, la desesperación se mezclaba con el sarcasmo: “España pasa del fuego al hielo en menos de dos años. La maldición sigue viva”.
La Palma Se Abre en Canal
El 19 de septiembre de 2021, el volcán Cumbre Vieja, en la isla de La Palma, despertó tras medio siglo de silencio. Durante ochenta días, la lava arrasó barrios enteros, destruyó cultivos y desplazó a miles de personas. Fue la erupción más larga de la historia reciente de la isla, dejando cicatrices aún visibles.
La lentitud en la llegada de las ayudas prometidas generó frustración.
Muchos afectados aún viven fuera de sus hogares, a la espera de una reconstrucción que se dilata. Algunos han bromeado amargamente: “Sacaron a Franco y nos cayó el volcán encima. No hay descanso ni para los muertos ni para los vivos”.
La DANA Ahoga Valencia
Tres años después, en octubre de 2024, una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) azotó la Comunidad Valenciana con una virulencia sin precedentes. Un torrente de agua y barro arrasó más de setenta municipios, dejando cientos de víctimas mortales y daños millonarios.
Las imágenes de calles convertidas en ríos y familias buscando a sus desaparecidos conmovieron al país.
Las víctimas denuncian la lentitud del Estado en la entrega de las ayudas prometidas.
El Apagón Que Oscureció Europa
El 28 de abril de 2025, España se sumió en la oscuridad total durante diez horas. Ascensores detenidos, trenes parados, hospitales funcionando con generadores y millones de ciudadanos atrapados en la incertidumbre. El suceso, que afectó también a otros países europeos, generó en España una sensación particular, como si el país estuviera perseguido por la mala suerte.
Tragedia Sobre Rieles
El año 2026 comenzó con una serie de accidentes ferroviarios en Adamuz, Gélida y Cartagena, que dejaron decenas de muertos y heridos. Los testimonios de los supervivientes describen escenas de pánico y destrucción.
Las declaraciones del ministro de Transportes, Óscar Puente, realizadas días antes de las tragedias, asegurando que “el ferrocarril vive su mejor momento en España”, fueron interpretadas como una provocación, reavivando la incredulidad y la sensación de que algo está fallando.
Una Nación en Busca de Sentido
En medio de este cúmulo de desgracias, España busca un sentido.
Algunos culpan a la mala gestión, otros al destino, pero en el fondo persiste una sensación de que el país vive bajo una nube negra.
Algunos recuerdan la “maldición del faraón” en la cultura egipcia, una advertencia contra quienes perturbaban el descanso de los muertos. ¿Podría haberse desatado una suerte de maldición tras la exhumación de Franco? Los expertos lo descartan, pero el relato se ha popularizado.
Lo cierto es que esta acumulación de desgracias ha erosionado la confianza de los ciudadanos. Desde 2019, España ha vivido una pandemia, una tormenta histórica, una erupción volcánica, una DANA mortal, un apagón inexplicable y tres accidentes ferroviarios en una sola semana.
Tragedias que han dejado miles de víctimas y una sociedad que ya no distingue entre azar y negligencia.
Mientras tanto, el Gobierno de Pedro Sánchez se defiende alegando “circunstancias excepcionales”, pero la paciencia popular se agota. Cada nueva catástrofe reactiva la desconfianza, y cada explicación oficial suena a eco de la anterior.
Quizá sea coincidencia, quizá mala gestión, o quizá, como murmuran algunos, España vive su propia maldición. La frase “Que la maldición de desenterrar a un muerto caiga sobre vosotros” resuena como una profecía inquietante.













