
Osakidetza admite nuevos casos de vacunas caducadas tras revisión exhaustiva
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El consejero de Salud del País Vasco, Alberto Martínez, compareció ante el Parlamento Vasco para presentar las conclusiones iniciales de una revisión de 168.841 vacunas administradas por Osakidetza en 2025, excluyendo las de COVID-19 y gripe estacional. Esta revisión se originó tras la detección de tres lotes caducados de vacunas hexavalente, tetravalente y triple vírica.
Se han confirmado 19 nuevos casos de administración de vacunas caducadas y se identificaron 137 casos “potenciales”. El Gobierno autonómico estima que, en el peor de los casos, habría 160 casos por cada 100.000 actos vacunales.
Problemas de registro y concentración en un ambulatorio
Aunque las incidencias iniciales que motivaron el estudio fueron 115 en 2025, superan los 19 supuestos indicados inicialmente. Se administraron 132 vacunas caducadas de los tipos hexavalente, tetravalente y triple vírica, 115 de ellas en 2025 y 17 a principios de 2026. De estos casos, 84 personas optaron por revacunarse.
El Ejecutivo insiste en que existen más problemas de registro que de vacunas realmente caducadas, lo que explica la existencia de casos potenciales que luego se descartan. El consejero Martínez mostró vídeos explicativos sobre cómo se registran las vacunas en Osakidetza, señalando posibles errores humanos y del sistema.
Martínez también descartó la responsabilidad de los servicios centrales de Osakidetza, afirmando que “en todos los casos, caducaron en los centros de salud”. Además, señaló que las dosis caducadas se han “concentrado” en el ambulatorio de Iztieta de Errenteria.
Medidas para mejorar el sistema de vacunación
El viceconsejero Gontzal Tamayo explicó que, en el momento de la distribución a los ambulatorios, se ofrecen lotes con “al menos doce meses” de vigencia. Si el período es inferior a seis meses, debería registrarse como “deficiencia mayor”, con posibilidad de rechazo o compromiso de ajuste a la fecha.
Martínez aseguró que “no ha existido ninguna actuación voluntaria por parte de nadie” y que no ha habido efectos negativos para la salud de los pacientes. Defendió el “rigor” con que se ha respondido a la crisis, incluyendo consultas a organismos como la AEMPS y el Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi.
Se anunció una batería de 21 medidas para mejorar el sistema vacunal, con una inversión de 1,5 millones de euros. Estas medidas incluyen la garantía “FEFO” (first expired, first out) para priorizar los lotes con fecha de caducidad más próxima, un modelo de “total trazabilidad”, notificaciones obligatorias incluso en incidencias “sin daño”, y un “control en tiempo real”.
Reacciones de la oposición
La oposición no se mostró convencida con las explicaciones de Martínez. Rebeka Ubera calificó la gestión de la crisis como “caótica” y criticó la falta de automatización en los controles de Osakidetza. Laura Garrido lamentó la falta de datos “concretos” y minimización de los efectos en la salud. Vox pidió que no se culpe a las enfermeras.
El PSE-EE, socio del PNV, agradeció que se asuman “errores” y pidió no generar “alarmas” innecesarias.
En su último turno, el consejero Martínez insistió en su honestidad y transparencia durante la crisis.












