
GRUPO WAGNER: LA NUEVA ARMA DE SABOTAJE RUSA EN EUROPA
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El Kremlin estaría utilizando al grupo Wagner para orquestar sabotajes en Europa, según informan fuentes de inteligencia occidentales. A pesar de la incertidumbre sobre el estatus actual del grupo, antiguos reclutadores de Wagner, conocidos por persuadir a jóvenes rusos para unirse a la lucha en Ucrania, ahora estarían encargados de reclutar a europeos vulnerables económicamente para llevar a cabo actos violentos en territorio de la OTAN.
El resurgimiento de Wagner tras la rebelión fallida
La situación del grupo Wagner ha sido incierta desde la fallida rebelión contra la cúpula militar rusa en junio de 2023. La posterior muerte de su fundador, Yevgeny Prigozhin, en un accidente aéreo dos meses después del motín, generó aún más interrogantes sobre el futuro de la organización.
Sin embargo, según el Financial Times, la inteligencia militar rusa (GRU) estaría aprovechando la red de Wagner para sus operaciones. Tanto el GRU como el servicio de inteligencia nacional ruso (FSB) han intensificado la búsqueda de agentes en Europa con el objetivo de sembrar el caos y socavar el apoyo occidental a Ucrania.
En los últimos dos años, el Kremlin ha expandido su campaña de sabotaje en Europa, buscando debilitar la determinación de las potencias occidentales en su apoyo a Ucrania y fomentar el malestar social. Para el GRU, la red Wagner se ha convertido en una herramienta eficaz, aunque rudimentaria, para lograr estos objetivos.
Incendios provocados y reclutamiento por dinero
Los agentes de Wagner han encargado a los reclutas la ejecución de ataques incendiarios contra vehículos de políticos y almacenes que contenían ayuda para Ucrania. Generalmente, los reclutados son personas marginadas que actúan motivadas por el dinero.
Por otro lado, el FSB ha tendido a recurrir a redes criminales y de la diáspora con las que ha establecido vínculos en el extranjero, aunque esto ha resultado menos efectivo para el reclutamiento masivo. Wagner, por su parte, ya contaba con una importante presencia en redes sociales dirigida a la población rusa.
El caso de Dylan Earl: un ejemplo de reclutamiento
En octubre pasado, seis hombres fueron condenados a penas de entre ocho y doce años de prisión por su participación en un incendio provocado por Rusia contra un almacén de Londres que contenía ayuda para Ucrania. Dylan Earl, de 21 años, considerado el cabecilla del ataque, fue condenado a 12 años de cárcel por delitos de incendio grave y contra la Ley de Seguridad Nacional.
El tribunal determinó que Earl fue reclutado por un agente de Wagner a través de la plataforma de mensajería Telegram. Earl convocó a los otros cinco hombres para colaborar en el ataque, a cambio de un pago de 9.000 libras (10.290 euros) por esta y “otras misiones”. Antes de su detención, Earl planeaba el secuestro de un disidente ruso adinerado.
El almacén atacado era propiedad de ucranianos y se utilizaba para enviar mercancías, incluyendo terminales de satélite Starlink, al país.













