
La UE bajo presión por plan de deportaciones que asemejan a redadas de ICE en EEUU
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Más de 70 organizaciones de derechos humanos han emitido una severa advertencia a la Unión Europea (UE) sobre una propuesta que busca intensificar la deportación de personas indocumentadas. Argumentan que este plan corre el riesgo de transformar espacios cotidianos, servicios públicos e interacciones comunitarias en herramientas de control migratorio, emulando las tácticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos.
Preocupación por el reglamento de control de inmigración
La propuesta, presentada por la Comisión Europea en marzo, busca aumentar las deportaciones de personas sin estatus legal en la UE, incluso contemplando su traslado a centros de detención fuera del territorio comunitario. Este proyecto de reglamento sobre control de inmigración aún debe ser aprobado por el Parlamento Europeo y surge tras el avance de la extrema derecha en las elecciones de 2024.
En una declaración conjunta, 75 organizaciones de derechos humanos de toda Europa expresaron su temor de que, si se aprueba, el reglamento podría expandir y normalizar las redadas antiinmigración y las medidas de vigilancia, intensificando la discriminación racial en el continente.
Un sistema punitivo alimentado por la retórica de extrema derecha
Según el comunicado, las nuevas normas “consolidarían un sistema punitivo, alimentado por la retórica de extrema derecha y basado en la sospecha racializada, la denuncia, la detención y la deportación”. Se advierte que Europa, por su propia historia, conoce los peligros de los sistemas de vigilancia, búsqueda de chivos expiatorios y control.
La Comisión Europea defendió su propuesta el año pasado, describiéndola como “procedimientos eficaces y modernos” para aumentar las deportaciones de personas a las que se les ha denegado el asilo o que han permanecido más tiempo del permitido por sus visados. Sin embargo, la tasa de retorno de personas sin derecho a estancia en la UE se mantiene en una de cada cinco.
Posibles redadas similares a las del ICE
El comunicado de las organizaciones destaca la amplitud de las medidas propuestas, incluyendo la autorización para que la policía registre domicilios particulares en busca de personas indocumentadas sin orden judicial, así como “otros locales relevantes”. Michele LeVoy, de la Plataforma para la Cooperación Internacional sobre Migrantes Indocumentados, advierte que esto podría resultar en “redadas similares a las del ICE” en domicilios, espacios públicos y lugares de trabajo.
“No podemos indignarnos con ICE en Estados Unidos y, al mismo tiempo, apoyar estas prácticas en Europa”, enfatiza LeVoy.
Servicios públicos bajo presión
Otra preocupación es que la propuesta podría obligar a los servicios públicos a informar sobre personas indocumentadas, lo que disuadiría a las personas de acceder a servicios esenciales de salud, educación y sociales.
Médicos del Mundo alerta que las consecuencias de esta medida ya se están manifestando en Minnesota, donde una crisis de salud pública se ha desatado tras la represión migratoria. Mujeres embarazadas, niños y personas con enfermedades crónicas evitan buscar atención médica esencial, incluso en emergencias, lo que puede generar graves problemas de salud pública.
Preocupaciones de expertos de la ONU
A finales de enero, 16 expertos en derechos humanos de la ONU enviaron una carta a la UE expresando su preocupación por la propuesta de regulación, enumerando más de una docena de aspectos que podrían contravenir las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.
La carta también cuestiona los motivos de la UE, sugiriendo que la regulación podría estar motivada por la estigmatización de los inmigrantes por ciertos problemas sociales locales, como la crisis de la vivienda, insinuando erróneamente que expulsarlos resolvería estos problemas.
Riesgo de Fomentar el Racismo y la Xenofobia
Las organizaciones de derechos humanos se suman a las preocupaciones de la ONU, citando proyectos de ley que incluyen la recopilación masiva de datos personales y la facilitación del intercambio de estos datos entre las fuerzas policiales de la UE.
“Aumentar la vigilancia, la actuación policial y la elaboración de perfiles raciales solo fomentará el racismo y una agenda de extrema derecha, no reducirá la migración”, declara Alamara Khwaja Bettum, de la ONG Statewatch.
El proyecto de reglamento sobre retornos se votará en la comisión de libertades civiles del Parlamento Europeo a principios de marzo. La semana pasada, la UE avanzó hacia la creación de centros extraterritoriales para migrantes, lo que podría permitir a las autoridades deportar a solicitantes de asilo a países donde nunca han estado.
Emmanuel Achiri, de la Red Europea Contra el Racismo, advierte que las comunidades racializadas de toda Europa serían las más afectadas por las regulaciones de retorno propuestas, lo que podría agravar la discriminación racial que ya enfrentan.
“Lejos de ser una medida migratoria neutral, esta propuesta constituye un ataque directo y desproporcionado a comunidades que ya están marginadas y, con demasiada frecuencia, abandonadas por los responsables políticos”, denuncia Achiri. “Medidas de este tipo no tienen cabida en una Unión Europea que afirma tomarse en serio la lucha contra el racismo estructural”.













