Arroz con leche casero: la receta tradicional para conseguir un postre cremoso y rápido

Arroz con leche casero: la receta tradicional para conseguir un postre cremoso y rápido

Un clásico de la gastronomía asturiana que se prepara lentamente, con técnicas familiares que garantizan suavidad, equilibrio de sabores y un resultado nutritivo y apetitoso

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El arroz con leche casero es un postre tradicional que se prepara cociendo arroz en leche junto con azúcar. Su popularidad se debe principalmente a la textura cremosa que se obtiene mediante una cocción lenta y a la constante remoción, que permite que el almidón del arroz se libere y se integre por completo con la leche. Esta combinación de ingredientes sencillos genera un resultado homogéneo, suave y agradable al paladar, convirtiendo al arroz con leche en una opción habitual en muchas mesas españolas.

En particular, el arroz con leche es un referente de la gastronomía asturiana, donde se ha mantenido como un postre estrella durante generaciones.

Su preparación se transmite de familia en familia, preservando su esencia de receta casera nutritiva y deliciosa. A lo largo del tiempo, ha logrado mantenerse fiel a la tradición, conservando tanto su sabor característico como la textura cremosa que lo distingue dentro del repertorio de postres tradicionales españoles.

Receta y preparación del arroz con leche

Para preparar arroz con leche casero para cuatro personas se necesitan los siguientes ingredientes: 

  • 1 litro de leche entera
  • 100 gramos de arroz de grano redondo
  • 80 gramos de azúcar
  • dos ramas de canela
  • una vaina de vainilla
  • la piel de un limón
  • 20 gramos de mantequilla.
  • Para finalizar la elaboración, se puede añadir canela en polvo al gusto.

La preparación comienza aromatizando la leche con la canela, la vainilla y la piel de limón.

Todos los ingredientes se colocan en un cazo y se calientan a fuego medio hasta que la leche comience a hervir suavemente, permitiendo que los aromas se integren de manera uniforme.

Cuando la leche rompe a hervir, se añade el arroz, preferiblemente de grano redondo, adecuado para obtener la textura cremosa característica. Durante aproximadamente cincuenta minutos, se mantiene la cocción a fuego moderado, removiendo de manera constante para evitar que el arroz se pegue al fondo y asegurar que la mezcla adquiera una consistencia homogénea.

Tras este tiempo, se incorpora el azúcar y se continúa la cocción durante diez minutos adicionales, siempre removiendo para que el dulce se integre completamente y la textura permanezca cremosa.

Finalmente, se retiran las ramas de canela, la vaina de vainilla y la piel de limón, y se vierte el arroz con leche en recipientes individuales o en una fuente grande. Para aportar aroma adicional, se puede espolvorear canela en polvo sobre la superficie antes de servir. Este método asegura un postre uniforme y suave, fiel a la tradición, listo para disfrutar en cualquier ocasión.