
CONTROVERSIA EN EL MUSEO BRITÁNICO POR LA ELIMINACIÓN DE "PALESTINA" EN SUS MAPAS
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El Museo Británico ha generado controversia al retirar la palabra “Palestina” de algunos de sus paneles y mapas en las galerías dedicadas al antiguo Oriente Próximo. La institución justifica esta modificación basándose en criterios de “precisión histórica” y argumentando que el término ha perdido su “neutralidad”.
La decisión se produce después de que UK Lawyers for Israel (UKLFI), un grupo de juristas, presentara objeciones al museo sobre el uso de esa denominación en contextos que abarcan milenios.
Según UKLFI, aplicar retrospectivamente un único nombre a períodos en los que no existía una entidad con ese alcance podría “ensombrecer” la historia de Israel y del pueblo judío, además de generar “una falsa impresión de continuidad”.
Argumentos de UKLFI y la Respuesta del Museo Británico
En una carta dirigida al director del museo, Nicholas Cullinan, UKLFI argumentó que el uso exclusivo de “Palestina” para referirse a la región a lo largo de miles de años “borra los cambios históricos y crea una falsa impresión de continuidad”. El grupo sugirió que se utilizaran denominaciones como Canaán, los reinos de Israel y Judá, o Judea, según el período histórico en cuestión.
El Museo Británico confirmó los cambios y defendió que responden a una revisión por fases.
Según un portavoz, para mapas de regiones culturales antiguas, Canaán es pertinente para el sur del Levante en el segundo milenio a.C. Para mapas con fronteras actuales, el museo utiliza “la terminología de la ONU”, con referencias a Gaza, Cisjordania, Israel o Jordania, reservando “palestino” como identificador cultural o etnográfico “cuando procede”.
El Argumento de la Neutralidad y el Contexto Intelectual
El museo también argumentó que, aunque el término “Palestina” se había utilizado en la investigación occidental y de Oriente Próximo como designación geográfica neutral para la zona meridional del Levante desde finales del siglo XIX, ya no puede entenderse como neutral, puesto que hoy se asocia con frecuencia a un territorio político.
La institución presentó la revisión como un ajuste de lenguaje que busca reducir ambigüedades sin renunciar a describir identidades contemporáneas cuando el contexto lo exige, manteniendo “palestino” como descriptor cultural en los casos en los que se considere apropiado.
Reacción Pública y Peticiones
La decisión ha generado una importante reacción pública.
Una petición en Change.org con miles de firmas insta a la institución a revertir la retirada del término, argumentando que la medida “no está respaldada por evidencia histórica” y que contribuye a un patrón de borrado de la presencia palestina en la memoria pública.













