
El paro real en España podría rozar los cuatro millones, según USO
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Las cifras oficiales de desempleo que presenta el Gobierno español no reflejan la verdadera situación del mercado laboral, según denuncia José Luis Fernández Santillana, director del Gabinete de Estudios de USO. En declaraciones recientes, Santillana estimó que el número real de personas sin trabajo en España podría acercarse a los cuatro millones, una cifra significativamente superior a los 2,4 millones registrados por el Ministerio de Empleo.
¿Quiénes quedan fuera de las estadísticas oficiales?
Fernández Santillana explica que la metodología oficial excluye a varios colectivos de la población desempleada, incluyendo a personas con “disposición limitada” para trabajar, a quienes participan en cursos de formación del SEPE y a los trabajadores afectados por ERTE (Expedientes de Regulación Temporal de Empleo). Sin embargo, el grupo más numeroso y controvertido es el de los fijos discontinuos inactivos, a quienes el experto prefiere llamar “parados discontinuos”.
Estos trabajadores, que alternan periodos de actividad y desempleo, distorsionan las estadísticas oficiales. Como ejemplo, Santillana citó el caso de Baleares, donde en enero se registraron 68.000 personas cobrando la prestación por desempleo, frente a solo 26.000 parados registrados.
El experto cuestiona la transparencia de estas cifras, insistiendo en que la definición de parado debería ser más sencilla: “es una persona que no trabaja, ya está”.
Precariedad laboral: un nuevo rostro
Según el análisis de USO, la precariedad laboral ha evolucionado. Si antes se asociaba principalmente a la temporalidad, ahora se ha instalado en los contratos indefinidos, que, según Santillana, “duran muy poquito”. Esta afirmación se basa en datos que muestran que, a pesar de la firma de más de 600.000 contratos indefinidos en enero, el paro aumentó, lo que sugiere una alta rotación laboral.
Dos fenómenos contribuyen a esta inestabilidad: las extinciones de contrato por “no superar el período de prueba”, que no requieren justificación, y las “bajas voluntarias” fraudulentas, como los ceses de actividad los viernes para ser recontratados el lunes. A esto se suma el auge del trabajo a tiempo parcial, que obliga a muchos a tener varios empleos para alcanzar un salario digno, lo que dibuja un panorama de “deterioro del empleo”.
Críticas al discurso oficial
Fernández Santillana también criticó el optimismo del Gobierno, que, a su juicio, ignora el empobrecimiento de la población.
Calificó la reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) como “testimonial” y “propagandística”, al ser de solo un 3,1% y situarse por debajo de las demandas de los sindicatos mayoritarios para la negociación colectiva.
El experto alertó sobre el “empobrecimiento de la población”, donde el salario más frecuente se acerca peligrosamente al salario mínimo, convirtiéndose en el nuevo salario medio de facto. Esta “depauperación de la economía española”, que ha perdido peso industrial, está sustituyendo empleos cualificados por mano de obra barata, un modelo que, según los expertos, alimenta el “populismo que vive de la pobreza”.












